La primera jornada en La Cuesta permitió construir fajinas y albarradas para proteger el suelo antes de la llegada de las lluvias
Casillas moviliza voluntarios para frenar la erosión tras el incendio forestal
La primera jornada en La Cuesta permitió construir fajinas y albarradas para proteger el suelo antes de la llegada de las lluvias
Un mes después del incendio de Burgohondo, que dejó una profunda huella en la provincia de Ávila, el terreno comienza a recibir también las primeras muestras de ayuda. En Casillas, vecinos y voluntarios se han echado al monte para trabajar sobre una de las zonas afectadas y tratar de proteger el suelo antes de que lleguen las lluvias.
El pasado 22 de agosto se cumplió un mes desde el inicio de un incendio que ha marcado un antes y un después para la provincia y que ha sido considerado el mayor incendio forestal registrado en España. Ahora, cuando el paisaje todavía conserva las huellas del fuego, comienzan unas tareas que serán esenciales para evitar que sus consecuencias se agraven.
Casillas ha celebrado una jornada de voluntariado para la protección y recuperación del terreno afectado. Los trabajos se han desarrollado en la zona de La Cuesta, donde los participantes han construido fajinas y albarradas con troncos, ramas y piedras.
Estas pequeñas barreras permitirán sujetar el terreno y reducir la erosión y el arrastre de tierra y cenizas cuando lleguen las lluvias. Son actuaciones sencillas, pero especialmente importantes en un suelo que ha perdido buena parte de la vegetación que lo protegía frente a la escorrentía.
La jornada ha contado con la colaboración de Renace Ávila, plataforma que está coordinando junto a los ayuntamientos distintas acciones de voluntariado en las zonas afectadas por el incendio. Desde el Ayuntamiento de Casillas han querido agradecer "la colaboración y el trabajo de todas las personas voluntarias" que participaron en esta primera jornada.
El consistorio también ha recordado que "la recuperación de las zonas afectadas será un proceso largo", aunque cada actuación supone un paso para proteger el terreno y favorecer la regeneración del entorno.
Las jornadas de voluntariado en Casillas continuarán hasta el 30 de agosto, de 9:00 a 14:00 horas. Las personas que quieran participar pueden inscribirse en el Ayuntamiento.
Precisamente, el presidente de Fundabem y representante de Renace Ávila, Fernando García ha explicado que ya se están desarrollando trabajos en distintos municipios y esta tarde está prevista una actuación en Navaluenga.
El movimiento de voluntariado ya reúne a cientos de personas. García ha indicado que en Casillas participaron 28 personas, mientras que para la actuación de Navaluenga había 34 voluntarios inscritos. Las actividades se organizan a petición de los ayuntamientos, que trasladan sus necesidades a Renace Ávila para coordinar posteriormente los trámites con las administraciones y garantizar la cobertura de los participantes.
La plataforma cuenta además con alrededor de 250 personas registradas y mantiene una política de transparencia sobre las aportaciones económicas recibidas. En la web pueden consultarse las donaciones, identificadas mediante iniciales cuando se realizan a través de Bizum para preservar los datos personales.
La recuperación, sin embargo, será larga. García ha recordado que los efectos de la pérdida de suelo pueden prolongarse durante años y ha insistido en que "la acción no puede parar". Por ello, Renace Ávila mantiene el llamamiento a los vecinos para participar en las próximas actuaciones que convoquen los municipios.
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