En el marco del Día Mundial de la Seguridad y Salud Laboral, los sindicatos han alertado sobre la situación de la siniestralidad laboral en Ávila durante 2026. El secretario general de UGT en la provincia, Javier García, ha calificado de "totalmente inaceptable" que en los dos primeros meses del año ya se hayan registrado dos trabajadores fallecidos.
Según los datos aportados, se han contabilizado 232 accidentes con baja y otros 162 sin baja, unas cifras que, pese a mostrar una ligera reducción global, siguen siendo preocupantes. García ha subrayado que, aunque la mayoría de los accidentes son leves, "son demasiados accidentes", insistiendo en la necesidad de reforzar las medidas de prevención.
El dirigente sindical también ha criticado el uso del concepto de absentismo laboral, al considerar que "lo único que hace es poner en la picota a los trabajadores". En este sentido, ha defendido que las bajas médicas responden en muchos casos a condiciones laborales como el estrés, los turnos prolongados o las horas extraordinarias no remuneradas.
Además, ha señalado que las sanciones impuestas por la Inspección de Trabajo, cercanas a los 7 millones de euros en Castilla y León, evidencian que las empresas no están cumpliendo adecuadamente la prevención de riesgos laborales.
La denuncia sindical se enmarca en un contexto más amplio. En 2025 se registraron 62.651 accidentes laborales en Castilla y León, con 53 fallecidos, mientras que en la provincia de Ávila se contabilizaron 2.892 accidentes, cinco de ellos mortales. Durante la jornada, UGT y CCOO han recordado a las víctimas y han participado en concentraciones en todas las provincias para exigir medidas "eficaces e inmediatas" contra esta problemática.
Por su parte, Alberto López Casillas, secretario de Seguridad y Salud Laboral de CCOO en Ávila, ha incidido en que "nos va la vida en ello", destacando la importancia de garantizar condiciones seguras. Aunque ha reconocido avances desde la ley de 1995, ha advertido de la necesidad de adaptarla a los cambios del mercado laboral.
Este año, además, se cumplen 30 años de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, en un contexto marcado por transformaciones como la digitalización, el cambio climático, el envejecimiento de la población trabajadora o la creciente incorporación de mujeres a sectores tradicionalmente masculinizados. Estos factores, según los sindicatos, han modificado los riesgos laborales, especialmente en el ámbito de la salud mental, afectada por la falta de desconexión y la "monitorización y vigilancia constante".
Ambas organizaciones reclaman una actualización "inaplazable" del cuadro de enfermedades profesionales para incluir patologías mentales vinculadas al trabajo e incorporar una perspectiva de género. Asimismo, advierten de que estas enfermedades suponen un "terrible y duradero perjuicio" y constituyen uno de los principales retos preventivos.
Finalmente, UGT y CCOO han subrayado la importancia de reforzar el diálogo social, aumentar los recursos de la Inspección de Trabajo y de los organismos autonómicos de prevención, así como crear juzgados especializados, con el objetivo de mejorar la seguridad y salud en el trabajo y reducir de forma efectiva la siniestralidad.