El conjunto de Arbeloa regresa a Lisboa 20 días después del 4-2 que lo sacó del top ocho y lo obligó al 'play off' europeo
El Real Madrid busca revancha ante el Benfica en Da Luz
El conjunto de Arbeloa regresa a Lisboa 20 días después del 4-2 que lo sacó del top ocho y lo obligó al 'play off' europeo
Veinte días después de una noche que dejó cicatrices, el Real Madrid vuelve al Estádio da Luz con una misión clara: cambiar la imagen y dar el primer golpe en la eliminatoria previa a los octavos de final de la Liga de Campeones. Aquella derrota por 4-2 ante el Benfica no solo apartó a los blancos del top ocho, sino que les obligó a disputar un ‘play off’ que pudieron evitar con un simple empate.
El escenario es el mismo, pero el contexto es distinto. El equipo dirigido por Álvaro Arbeloa aterriza en Lisboa impulsado por una dinámica positiva en LaLiga, donde encadena ocho victorias consecutivas, y con ajustes tácticos que buscan evitar los errores del pasado.
Si hay un nombre propio en esta eliminatoria es el de Kylian Mbappé. El delantero francés firmó un doblete en el último duelo en Lisboa, aunque insuficiente para evitar la derrota. En la presente edición de la Champions acumula 13 goles en siete partidos, un registro histórico que lo coloca en cifras récord y lo proyecta hacia marcas que en su día estableció Cristiano Ronaldo.
Mbappé volverá a liderar el ataque blanco junto a Vinícius Júnior, recuperado y decisivo en el último encuentro liguero tras provocar y transformar dos penaltis ante la Real Sociedad. Gonzalo García, previsiblemente, esperará su oportunidad desde el banquillo.
Ajustes tácticos y bajas sensibles
El técnico madridista ha reforzado el centro del campo tras lo ocurrido en enero. La apuesta pasa por un bloque más físico y compacto, con Aurélien Tchouaméni, Eduardo Camavinga y Fede Valverde como sostén, mientras que Arda Güler aportará creatividad en una medular de cuatro hombres. La entrada definitiva de Trent Alexander-Arnold en el lateral derecho permite liberar a Valverde de esa función.
En defensa, la baja por sanción de Raúl Asencio obliga a reorganizar la zaga. Antonio Rüdiger será el líder, acompañado por Dean Huijsen, señalado tras sus últimas actuaciones. También continúan fuera por lesión Éder Militao, Jude Bellingham y Rodrygo.
El Benfica encara el duelo con la moral alta tras la gesta del 28 de enero, cuando certificó su clasificación en el descuento con un gol de su portero Trubin. El conjunto lisboeta, dirigido por José Mourinho, ha recuperado sensaciones con dos triunfos consecutivos en liga y mantiene la fe en repetir el plan que desarboló al Madrid: presión alta, bloque compacto y contundencia en las áreas.
El técnico portugués no podrá contar con el colombiano Richard Ríos ni con el noruego Fredrik Aursnes, ambos lesionados. En su lugar apunta a la titularidad el argentino Enzo Barrenechea. Sí estarán Andreas Schjelderup, autor de un doblete en el anterior enfrentamiento, y el desequilibrante Gianluca Prestianni.
Un estadio históricamente adverso
El Estádio da Luz no ha sido territorio propicio para el conjunto blanco. El balance favorece al Benfica, que suma tres victorias por dos derrotas como local ante el Real Madrid. Sin embargo, el peso histórico del club más laureado de Europa y su experiencia en eliminatorias convierten el cruce en un pulso de máxima igualdad. El árbitro francés François Letexier dirigirá el encuentro, previsto para las 21:00.
El Real Madrid busca algo más que una victoria: pretende recuperar autoridad en Europa y encarrilar una eliminatoria que definirá su camino en la Champions. En Da Luz comienza la revancha.









