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Más de 1.300 corredores llenan de deporte y disfraces la XXXIX Carrera del Pavo
La prueba, celebrada en la zona norte de la capital, bate récord de inscritos y estrena premios a los mejores disfraces
La zona norte de la capital abulense ha sido escenario este miércoles de la XXXIX Carrera del Pavo, una de las citas deportivas más consolidadas del calendario navideño, que ha reunido a 1.337 participantes en una mañana fría, marcada por el ambiente festivo y la alta presencia de público.
La carrera, organizada por la Asociación de Vecinos Zona Norte – El Seminario, con la colaboración del Ayuntamiento de Ávila, ha registrado un récord de inscritos, especialmente en la categoría absoluta, con cerca de un millar de corredores, lo que ha obligado a la organización a recurrir a dorsales de ediciones anteriores ante la elevada demanda.
La participación se ha distribuido entre las cuatro categorías de la prueba. En benjamín, tomaron la salida 223 menores, de los cuales 126 eran niños y 97 niñas; en alevín compitieron 76 participantes, con 49 chicos y 27 chicas; la categoría cadete contó con 43 corredores, 31 masculinos y 12 femeninos; mientras que en la categoría absoluta participaron 995 atletas, de los que 689 fueron hombres y 306 mujeres.
Numerosos vecinos y familiares se concentraron a lo largo del recorrido para animar a los corredores, contribuyendo a un ambiente festivo que acompañó la prueba durante toda la mañana. Los disfraces, una seña de identidad de esta carrera popular, volvieron a ser protagonistas, con propuestas tan variadas como Papá Noel, un trineo, un pavo, un puercoespín, un WC, dinosaurios o las tradicionales uvas.
En el plano deportivo, los vencedores de esta edición fueron Alejandro Galindo y Ana Isabel Gutiérrez, que se proclamaron campeones en sus respectivas categorías.
Como novedad de esta edición, se entregaron premios a los mejores disfraces. En la modalidad individual, los galardones recayeron en Pavo hinchable, Mary Poppins y el deshollinador; el premio colectivo fue para un grupo de renos, mientras que el reconocimiento infantil se concedió a un pequeño Superman, sumándose así al palmarés deportivo habitual de la prueba.









