FEPORCYL inicia el nuevo año decidida a impulsar el crecimiento sostenible del sector de porcino

Visita a la granja porcina de Villanueva de Gómez en la provincia de Ávila.

La Federación de Asociaciones de Productores de Ganado Porcino de Castilla y León (FEPORCYL) quiere aumentar la contribución del sector a la actividad económica regional y la fijación de población.

La Federación de Asociaciones de Productores de Ganado Porcino de Castilla y León (FEPORCYL), cuya vicepresidencia ocupa el abulense Alberto Pascual Muñoz, presidente de la Asociación de Ganado Porcino de Ávila, inicia su actividad en este nuevo año redoblando sus esfuerzos en favor del crecimiento sostenible de su sector, en una Comunidad Autónoma donde las granjas ocupan sólo el 15% del potencial viable.

 

Las exportaciones del sector castellano y leonés del porcino han crecido un 67,5% en cinco años. Los productores regionales vendieron a los mercados exteriores 85.855 toneladas en 2013 y alcanzaron las 143.757 en 2017, “lo que se traduce, en valor económico, de 223,5 millones de euros a 356,5 millones en sólo cinco años”, según los datos de FEPORCYL.

 

La Federación mantiene su apoyo a las granjas de grandes dimensiones por la generación de empleo y riqueza que suponen para territorios tan despoblados como los que posee Castilla y León pero apuesta por un crecimiento ordenado y sostenible de las mismas ya que, según palabras del Presidente de FEPORCYL, Miguel Ángel Ortiz, esta dimensión de instalaciones son las que nos permiten implantar las tecnologías, diseños, conceptos y manejos necesarios para la reducción de nuestra huella hídrica y de carbono.

 

Distancia entre granjas

 

En este sentido, FEPORCYL se muestra partidaria de que la Administración amplíe la distancia entre granjas que hoy la legislación establece en un kilómetro. “Los ganaderos somos los primeros que rechazamos un crecimiento desordenado”, asegura Miguel Ángel Ortiz, que cree que las granjas de cerdas madres han de estar separadas unos 3 kilómetros.

 

Los productores de porcino castellano y leoneses abogan, además, por la reapertura de las plantas de tratamiento de purines, que hoy se precintan en balsas preaisladas que evitan cualquier tipo de filtración. Asimismo se muestran a favor de la apuesta estatal en la producción de biogás.

 

Granja puntera en Villanueva de Gómez

 

FEPORCYL destaca el esfuerzo inversor que realiza el sector en I+D+i para reducir el impacto de los purines con nuevos sistemas, como el que la Directiva de la Federación ha visitado esta semana, instalado en una granja de Villanueva de Gómez, que permite obtener del purín agua para el riego, reduciendo hasta en un 90% la cantidad de nitrógeno del purín y manteniendo una buena concentración de sales.

 

Uno de los puntos tratados en esta visita es la falta de incentivos a la reducción de emisiones, incentivos que sí que reciben otros sectores a través de políticas como los Proyectos Clima pero que al sector porcino no llegan dejándole en clara desventaja competitiva. Este sector es capaz de reducir emisiones en un 180% de las recogidas y valoradas en estos proyectos.

 

El presidente de la Federación de Asociaciones de Productores de Ganado Porcino de Castilla y León rebate las críticas que recibe el sector y la oposición a las granjas de grandes dimensiones apoyándose en la legislación y agradece en este sentido a la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta, que preside Milagros Marco, su celo a la hora de velar por el cumplimiento de las normas.

 

“Las leyes –considera Ortiz Latorre–  son muy estrictas para la instalación de granjas porcinas y las sanciones son altas”. La Federación, añade el presidente, “pide que la normativa se respete por parte de todos, ganaderos, administración y plataformas impersonales en contra de las granjas”.

 

El sector en cifras

 

Según los datos de FEPORCYL, en Castilla y León, hay alrededor de 4.756 explotaciones de cerdos, y más de cuatro millones de animales. Desde 2016 se ha producido un incremento en el censo del 2,9%, y del 22% desde 2013.

 

En la Comunidad, el porcino supone la tercera parte de la actividad ganadera, da empleo a más de 15.000 personas y factura 800 millones de euros al año, según las estadísticas realizadas por la Junta de Castilla y León.

 

Las inspecciones realizadas por la Consejería de Agricultura y Ganadería confirman que un 80% de las granjas porcinas regionales tienen un nivel alto o muy alto de bioseguridad y un 18% un nivel medio.

 

Las estadísticas avalan una realidad socio-económica en la que las granjas suponen un importante incentivo al desarrollo de los pueblos. La oposición frontal e irracional que manifiestan sus críticos –realizada en muchas ocasiones desde un medio no rural y mediante artículos de opinión sin firma– supone un hándicap a la viabilidad de las localidades más pequeñas, que encuentran en las granjas un complemento a otras actividades, como el turismo.

 

En este sentido, los estudios realizados revelan la inexistencia de un perjuicio directo del sector porcino a otros sectores como el turístico, con el que convive en distintas provincias españolas.

Comentarios

Hasta los mismos.. 19/01/2019 16:27 #1
No os engañeis ni dejéis que os engañen, lo cerdos vienen todos de Italia y de Rumania o es que veis por algún lado criaderos de cerdos por , solo tenéis que poneros en n1110 y ver de donde vienen los cerdos en camiones, esto gracias a los guays ecologistas y demás que se se piensan que van a salvar el mundo

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: