Lo que iba a ser una semana de vacaciones y convivencia en Benidorm se ha convertido en una pesadilla para 66 personas mayores de El Barraco, que se han quedado sin el viaje que tenían previsto realizar entre el 20 y el 27 de septiembre y aseguran haber perdido cerca de 30.000 euros. La Asociación de Jubilados y Pensionistas Virgen de la Piedad ha presentado una denuncia ante la Policía Nacional después de comprobar, según explica su presidenta, Piedad Manso, que el hotel en el que tenían previsto alojarse no tenía registrada la reserva del grupo.
El viaje, organizado a través de Gontravel Viajes, tenía un precio de 450 euros por persona, tal y como recoge el cartel distribuido por la asociación. Para los 66 viajeros, el coste total alcanzaba los 29.700 euros. El anuncio establecía un primer pago de 200 euros por persona antes del 28 de febrero y el abono de los 250 euros restantes antes del 20 de agosto.
El programa incluía transporte en autocar desde El Barraco, siete noches de alojamiento en régimen de pensión completa en el Hotel Oasis Plaza 3 estrellas de Benidorm, agua y vino en las comidas y cenas, seguro de viaje, seguro de cancelación y almuerzo durante el regreso.
El grupo debía haber salido este domingo, 20 de septiembre. Sin embargo, las maletas se han quedado en casa y los 66 viajeros han tenido que asumir que las vacaciones que llevaban meses preparando no se iban a producir.
Una relación de confianza que se rompió en las últimas semanas
La situación resulta especialmente dolorosa para la asociación porque la mujer encargada de gestionar el viaje ya había organizado anteriormente otras escapadas para el colectivo. Según explica Manso, la relación previa hacía que los responsables de la asociación confiaran plenamente en ella.
"A mí siempre me ha parecido maravillosa", relata la presidenta, que reconoce que esa confianza hace que lo ocurrido resulte todavía más difícil de asimilar.
La organización del viaje comenzó meses atrás. En febrero, la asociación confirmó que seguía adelante con la propuesta y comenzó a recoger las inscripciones. La responsable les comunicó que necesitaba 200 euros por persona para reservar las plazas, cantidad que, según les trasladó, exigía el hotel.
El número de viajeros fue aumentando y disminuyendo durante los meses siguientes, como ocurre habitualmente en este tipo de viajes. Finalmente, el grupo quedó formado por 66 personas y, según Manso, el viaje quedó completamente pagado el 20 de agosto, tal y como establecía el cartel.
A medida que se acercaba la fecha de salida, sin embargo, la presidenta comenzó a tener dificultades para ponerse en contacto con la responsable.

Quince días sin respuesta antes del viaje
Manso asegura que estuvo alrededor de 15 días intentando contactar con ella sin conseguir respuesta. Necesitaba conocer cuestiones básicas como el número de reserva, los horarios y los detalles de la salida.
La explicación llegó a través del marido de la responsable, que comunicó a la asociación que la mujer se encontraba ingresada en la UCI y entubada, por lo que no podía atender las llamadas.
La asociación trató inicialmente de comprender la situación. Pero la preocupación aumentó al comprobar que quedaban pocos días para la salida y seguían sin tener la documentación necesaria.
"Tengo 66 personas que van a viajar en Benidorm, no sé el número de reserva, no sé a qué hora va a salir el autobús y no sé nada", explica Manso.
Ante esta situación, la presidenta pidió que le facilitaran el contacto de otra persona que pudiera hacerse cargo de las gestiones. Fue entonces cuando comenzó a hablar con una mujer que se presentó como la hermana de la responsable.
Según el relato de Manso, la hermana explicó que no podían acceder a las cuentas ni al ordenador de la mujer porque era autónoma y era quien tenía las claves necesarias para gestionar la actividad.
La familiar también habría comunicado a la asociación que no disponía de 40.000 euros para devolver el dinero a los viajeros.
La comprobación con el hotel dispara las alarmas
Ante la falta de información, la asociación decidió ponerse directamente en contacto con el establecimiento de Benidorm.
Fue entonces cuando, según explica Manso, recibieron la información que terminó de hacer saltar todas las alarmas: el Hotel Oasis Plaza no tenía registrada ninguna reserva correspondiente al grupo de El Barraco.
La presidenta asegura que habló con el responsable del grupo del hotel, quien le indicó que el último contacto que había mantenido con la mujer encargada del viaje se remontaba a enero, cuando había solicitado una cotización para dos autobuses.
La asociación había confiado hasta ese momento en que la reserva estaba realizada y que, en todo caso, podía quedar algún pago pendiente entre la empresa organizadora y el establecimiento.
Pero la comprobación del hotel hizo que esa hipótesis se desvaneciera.
"Si no está hecha la reserva, ¿dónde está nuestro dinero?", se pregunta Manso.
La presidenta explica que la responsable había mantenido conversaciones con ellos durante meses y que incluso habían tratado cuestiones concretas relacionadas con el alojamiento. Entre ellas, la petición de que las habitaciones fueran exteriores.
"¿Quién va a pensar que te están engañando? Nadie", señala.
Una denuncia ante la Policía Nacional
Después de comprobar la situación, la asociación reunió a los afectados y decidió acudir a las autoridades. El colectivo presentó una denuncia ante la Policía Nacional en Ávila y también contactó con la Guardia Civil para recibir orientación.
Manso asegura que posteriormente han seguido intentando contactar con la responsable desde diferentes teléfonos, pero no han obtenido respuesta.
La asociación incluso llegó a plantearse acudir a primera hora de la mañana al punto previsto para la salida por si finalmente aparecía el autobús y el viaje estaba organizado de alguna manera. Los responsables del colectivo acudieron con sus maletas ante la posibilidad de que se tratara de un malentendido.
Finalmente, no hubo viaje.
La asociación ha confirmado además a este periódico que hay más grupos afectados y que están intentando conocer el alcance de la situación.
Viajeros de varios municipios
Los 66 afectados no proceden únicamente de El Barraco. Entre ellos hay personas de San Bartolomé de Pinares, Santa Cruz de Pinares, Ávila capital, Villanueva de Ávila y Madrid, entre otros puntos.
Para muchos de ellos, estas vacaciones suponían una oportunidad que llevaban meses esperando. Algunos explican que habían estado ahorrando durante todo el invierno para poder permitirse la semana de descanso y que ahora no pueden afrontar económicamente un segundo viaje.
La decepción, además, no se limita a haber perdido una semana en Benidorm. Para los integrantes del colectivo, estas salidas se han convertido con los años en un momento de convivencia y amistad.
"No es el hecho de ir a Benidorm, sino el hecho de estar juntas", explica una de las afectadas.
Otra de las mujeres presentes resume el sentimiento que se ha instalado entre los viajeros: "Los pobrecillos somos nosotros".
La misma afectada aclara que no buscan compasión, sino que se esclarezca lo sucedido. "Queremos que haya justicia", afirma.
"Había estado trabajando todo el invierno para poder ir"
El relato de lo ocurrido ha provocado también una fuerte reacción emocional entre los afectados y los responsables de la asociación. Piedad Manso se ha emocionado durante la conversación al recordar lo ocurrido y varios de los socios presentes también han terminado emocionándose al hablar de la ilusión que tenían puesta en el viaje.
"Habían estado trabajando todo el invierno para poder ir", explica la presidenta al referirse a algunos de los afectados.
La situación también ha pasado factura a quienes forman parte de la junta directiva. Manso asegura que llevan cuatro noches sin dormir, mientras intentan gestionar la situación y dar explicaciones a las personas que habían confiado en ellos para organizar las vacaciones.
Teresa, que también pertenece a la junta directiva y es una de las afectadas cuenta que llevaba meses esperando esta semana después de pasar buena parte del verano cuidando de sus nietas. "Nos han chafado", lamenta.
Más allá del dinero, los afectados destacan que lo que esperaban era poder compartir una semana juntos, salir de la rutina y disfrutar de unos días diferentes.
La propia presidenta de la asociación resume ahora el deseo del colectivo después de los últimos días, "Lo importante es que no nos haya pasado nada".