Piedrahíta dice basta a los problemas del agua y sale a la calle

La concentración será el 26 de agosto en la Plaza de España para pedir un diagnóstico de la red antes de adjudicar la gestión durante diez años

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Piedrahíta dice basta a los problemas del agua y sale a la calle
Piedrahíta
El autor esAndrea Pozo Ajates
Andrea Pozo Ajates
Lectura estimada: 4 min.

Vecinos de Piedrahíta, El Soto, Pesquera, La Cañada, La Almohalla y Casas de Sebastián Pérez han convocado una concentración para el próximo miércoles 26 de agosto a las 12:00 horas en la Plaza de España, frente al Ayuntamiento, con el objetivo de reclamar medidas ante los problemas que, según denuncian, arrastra desde hace años el servicio municipal de agua.

La movilización surge después de numerosas incidencias relacionadas con el suministro, entre ellas averías, cortes, baja presión, turbidez, presencia de tierra y malos olores. Los vecinos aseguran que estas situaciones han llevado a algunas familias a recurrir a agua embotellada para el consumo y han provocado también problemas en los filtros de las calderas, con las consiguientes averías y gastos.

Los promotores consideran que la situación requiere una revisión global de la infraestructura y reclaman que se conozca el estado de la red antes de adoptar decisiones sobre su gestión durante la próxima década. "Queremos abrir el grifo y tener un servicio fiable: sin cortes continuos, con presión suficiente y con agua limpia. Antes de firmar diez años, hay que conocer la red y tener un plan".

La concentración se plantea como una convocatoria vecinal, pacífica, plural y apartidista. Entre sus principales reivindicaciones figura la elaboración de un Plan Director del agua, además de un diagnóstico actualizado de las tuberías y mayor información pública sobre el procedimiento de licitación.

Los datos incluidos en la documentación del expediente respaldan, según los convocantes, parte de sus preocupaciones. El Informe de Viabilidad señala que el rendimiento de la red fue del 46,77 % en 2024, lo que supone que más de la mitad del agua captada no llegó a convertirse en consumo facturado.

A esta situación se suma el estado de parte de las conducciones. Según la documentación aportada, 14,9 de los 41,6 kilómetros de tuberías ya figuraban "en mal estado" en 2008, mientras que cerca del 80 % de la red es de fibrocemento.

También existe una diferencia entre las necesidades de abastecimiento y los recursos contemplados en la documentación. El municipio necesitaría 504.901 metros cúbicos de agua al año, frente a los 276.828 metros cúbicos correspondientes a la cantidad concedida que aparece en el expediente.

Asimismo, los vecinos señalan que el propio procedimiento reconoce que actualmente no se dispone de la red actual de abastecimiento ni de un Plan Director municipal.

Para los convocantes, la situación requiere actuar sobre el conjunto de la infraestructura y no únicamente responder a las averías cuando aparecen. "La situación exige conocer con precisión el estado de las tuberías, localizar las pérdidas, garantizar la presión y el suministro y establecer un calendario de inversiones que pueda ser controlado por la ciudadanía".

Petición de una moratoria

Una de las principales demandas de la movilización es la aprobación de una moratoria sobre la licitación del servicio de agua. Los vecinos quieren que el procedimiento quede temporalmente paralizado para revisar la documentación y conocer las necesidades reales de la red antes de comprometer su gestión durante diez años.

"La moratoria no se plantea como una negativa definitiva a cualquier solución ni como una defensa de un modelo concreto de gestión. Se plantea como una medida de prudencia".

Los promotores resumen su propuesta en tres pasos: "La petición es sencilla: primero conocer la red, después elaborar un plan y finalmente decidir cómo gestionar el servicio".

La solicitud de moratoria plantea al Ayuntamiento detener la licitación hasta disponer de un diagnóstico completo y un Plan Director del agua. Los convocantes aseguran que la petición puede realizarse de manera individual y que no es necesario formar parte de una asociación ni disponer de representación legal.

Acceso a toda la documentación

Otra de las reclamaciones se centra en el acceso a la información del expediente de licitación. Los vecinos solicitan disponer del conjunto de documentos relacionados con el proceso, incluidos anteproyectos, planos, informes de viabilidad, documentación de la planta potabilizadora, cartografía de la red, pliegos, acuerdos municipales e informes técnicos y jurídicos.

"El objetivo es responder a preguntas básicas: qué obras se van a realizar, cuánto se va a invertir, qué obligaciones tendrá la empresa adjudicataria, cómo se reparará la red, qué medidas se tomarán para reducir las pérdidas y cómo se controlará la calidad y continuidad del servicio", explican portavoces del movimiento vecinal.

Reclaman que la calidad del agua se valore más allá de los análisis puntuales

Los convocantes también ponen el foco en la calidad del agua y en las diferencias entre los resultados de los controles oficiales y las incidencias que, según aseguran, experimentan los vecinos en su día a día.

"Los análisis oficiales indican que el agua se encuentra generalmente dentro de los parámetros normativos en los días y puntos concretos en que se toman muestras. La documentación publicada recoge, no obstante, nueve episodios de agua "no apta" en veinte años".

A juicio de los vecinos, los controles realizados en momentos y puntos concretos no permiten reflejar necesariamente otros problemas del suministro, como los cortes, la falta de presión, la turbidez, la presencia de tierra o los malos olores.

Por este motivo, plantean recopilar las incidencias registradas en las distintas calles, sin incluir datos personales, para elaborar un mapa público del estado del agua que permita contrastar las reclamaciones con información verificable.

Un contrato de 4,82 millones de euros

Entre los datos que los convocantes consideran relevantes también figura la duración y el importe de la futura concesión. El contrato planteado contempla una vigencia de diez años y un importe de 4,82 millones de euros.

La documentación establece además una partida de 11.200 euros anuales para la reparación de la red durante el periodo de vigencia del contrato.

En cuanto a la infraestructura de tratamiento, la potabilizadora tendría una capacidad máxima de 474.500 metros cúbicos al año, de acuerdo con la capacidad indicada de 1.300 metros cúbicos diarios.

Los vecinos consideran que el conjunto de estas cifras hace necesario disponer previamente de una radiografía actualizada de la red, conocer dónde se producen las pérdidas y determinar las inversiones necesarias antes de adoptar una decisión sobre la gestión del servicio de agua.

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