La Guardia Civil detectó numerosos animales sin atención adecuada y varios cadáveres durante una inspección de una explotación caprina
Investigan a dos personas por presunto maltrato animal en una finca de El Tiemblo
La Guardia Civil detectó numerosos animales sin atención adecuada y varios cadáveres durante una inspección de una explotación caprina
La Guardia Civil investiga a dos personas por un presunto delito de abandono y maltrato animal después de detectar graves deficiencias en una explotación caprina situada en el término municipal de El Tiemblo (Ávila).
La actuación se inició tras el aviso trasladado por la Policía Local de El Tiemblo, que recibió información de integrantes de una asociación madrileña de protección animal sobre la situación en la finca. Los miembros de la entidad habían acudido al lugar durante la emergencia ocasionada por el incendio forestal de Burgohondo, al comprobar que los animales permanecían en una zona amenazada por las llamas y tratar de auxiliarlos.
Durante su intervención, estas personas alertaron de la existencia de animales en malas condiciones y varios ejemplares muertos en el interior de la explotación.
Una vez conocida la situación, efectivos de la Patrulla de Protección a la Naturaleza de la Guardia Civil de Cebreros iniciaron las gestiones necesarias para determinar quién era la titular de la explotación y quién se encargaba del cuidado de los animales.
El pasado 29 de julio, los agentes se desplazaron hasta la parcela acompañados por la titular. La inspección permitió constatar distintas irregularidades y localizar un número elevado de cadáveres de animales, una circunstancia que, según las primeras apreciaciones, podía afectar tanto al bienestar de los ejemplares como a las condiciones sanitarias del entorno.
Ante estos hallazgos, la Guardia Civil solicitó la intervención de veterinarios de la Junta de Castilla y León, que participaron en una segunda inspección de las instalaciones.
La revisión conjunta puso de manifiesto que los animales supervivientes se encontraban en una situación de abandono y falta de cuidados, sin disponer de comida y agua suficientes para cubrir sus necesidades básicas. Según la información recabada durante la actuación, los recursos de alimentación e hidratación presentes en la finca habían sido proporcionados por voluntarios desplazados durante la emergencia del incendio.
Las primeras valoraciones veterinarias apuntan a que las condiciones observadas podrían ser compatibles con un periodo prolongado de inanición. No obstante, será necesario esperar a los análisis definitivos para establecer las causas de las muertes. Los técnicos también consideran que algunos de los cadáveres podrían llevar varios meses en el lugar.
Para avanzar en la investigación y determinar las circunstancias que rodearon los fallecimientos, fueron retirados tres cadáveres y trasladados para su correspondiente estudio veterinario, manteniendo durante todo el procedimiento la cadena de custodia.
Los animales que seguían vivos fueron igualmente identificados y quedaron sometidos a las medidas sanitarias determinadas por los servicios veterinarios. Estas actuaciones se adoptaron ante la posibilidad de que existiera una enfermedad infectocontagiosa, cuya presencia deberá ser confirmada mediante las pruebas correspondientes.
Los veterinarios establecieron además medidas preventivas destinadas a reducir el riesgo de una eventual transmisión de la enfermedad a otros animales.
A raíz de las actuaciones desarrolladas, la Guardia Civil ha puesto bajo investigación a dos personas por un presunto delito de abandono y maltrato animal.
Las diligencias practicadas, junto con la documentación técnica y los resultados de las pruebas veterinarias, han sido remitidas a la autoridad judicial competente. La investigación continúa abierta para determinar con precisión lo ocurrido y esclarecer todas las circunstancias relacionadas con los animales fallecidos y los que permanecían en la explotación.
La Guardia Civil recuerda que las personas responsables de animales deben garantizar su alimentación, hidratación, alojamiento, atención veterinaria y bienestar, además de evitar cualquier circunstancia que pueda comprometer su integridad.








