La localidad abulense ha inaugurado una escultura con la figura de un galgo persiguiendo a una liebre
Monumento a la reina de la llanura en Madrigal de las Altas Torres
La localidad abulense ha inaugurado una escultura con la figura de un galgo persiguiendo a una liebre
La histórica localidad abulense de Madrigal de las Altas Torres ha sellado su profunda conexión con el mundo del galgo al inaugurar un monumento dedicado a la liebre, reconocida como la reina de la llanura. El evento ha congregado a destacadas personalidades, reafirmando el papel central del municipio en el panorama nacional e internacional de este deporte.
Con la presencia del alcalde madrigaleño, Jesús del Campo, el presidente de la Diputación de Ávila, Carlos García, y los máximos representantes de la Federación de Galgos de Castilla y León y la Real Federación Española de Galgos, David Jiménez y el propio madrigaleño Luis Ángel Vegas, respectivamente, la jornada ha servido para reivindicar una tradición ancestral.
Vegas, también presidente de la Sociedad de Cazadores local, ha elevado la categoría del corredero de Las Matillas al asegurar que "no es el Wembley de este deporte, sino el Bernabéu", donde se han celebrado varias ediciones de los Campeonatos de España.
El presidente federativo ha subrayado la "fama mundial" de estas pruebas nacionales, seguidas en 32 países por más de 5 millones de espectadores, congregando a miles de personas presencialmente. Este monumento, según Vegas, convierte a Madrigal en el "kilómetro cero del deporte de los galgos", otorgando a la villa "dos reinas": Isabel la Católica y, en el campo, la liebre.

La iniciativa ha sido calurosamente acogida por las autoridades. El presidente de la Diputación Provncial ha reivindicado la escultura como "el reconocimiento a una de las señas de identidad de Madrigal", mientras que el presidente de la Federación autonómica ha elogiado el homenaje "a la memoria y a la tradición de un pueblo".
Por su parte, el regidor local se ha felicitado por un paso "que desde el Ayuntamiento se lleva reivindicando desde hace mucho tiempo", consolidando a Madrigal de las Altas Torres como "punto de referencia para el mundo del galgo".
Bajo la figura de un galgo persiguiendo a una liebre, el monumento reza: 'A la liebre de Madrigal, reina de la llanura y alma del mejor corredero de España', un tributo a la pasión y al arraigo de una localidad por su tradición.








