Adanero reúne más de 1.000 firmas contra la planta de biometano y presenta 90 alegaciones
El Ayuntamiento reclama una evaluación integral del proyecto de NORTIBEN GREEN ENERGY XII y de sus posibles efectos ambientales, sociales y territoriales
La oposición a la planta de biometano prevista en Adanero ha quedado reflejada en las cerca de 90 alegaciones y más de 1.000 firmas contrarias al proyecto promovido por NORTIBEN GREEN ENERGY XII, S.L. Con el cierre del plazo para presentar objeciones, el Ayuntamiento pone el foco en la necesidad de analizar las consecuencias de esta instalación y su posible encaje en el territorio.
El Consistorio considera que el debate no debe centrarse únicamente en la viabilidad de una planta concreta, sino también en los efectos que podría tener la implantación de este tipo de infraestructuras en una misma zona. Por ello, la alcaldesa reclama una evaluación que contemple las necesidades de abastecimiento, las características del entorno y las repercusiones que puedan prolongarse a medio y largo plazo.
La preocupación municipal se extiende al posible efecto acumulativo de varias instalaciones en una misma localidad o comarca. La alcaldesa defiende que los proyectos deben estudiarse de forma conjunta cuando puedan coincidir en un mismo territorio, en lugar de valorar exclusivamente las características de cada iniciativa por separado.
Esta oposición también se ha expresado fuera de los procedimientos administrativos. El pasado 18 de octubre, vecinos de Adanero participaron en la movilización organizada por Stop Biometano La Moraña en Arévalo, junto a habitantes de otros municipios de la comarca. La convocatoria sirvió para visibilizar el rechazo a estas instalaciones y reclamar garantías sobre sus posibles consecuencias.
El modelo de desarrollo rural, en el centro del debate
El Ayuntamiento vincula la discusión sobre la planta con el futuro de los municipios rurales y la compatibilidad entre la llegada de nuevas actividades económicas y la conservación del entorno. La alcaldesa sostiene que la inversión prevista no debe ser el único factor para valorar una iniciativa de estas características.
"El futuro del medio rural no puede valorarse únicamente desde la perspectiva de la actividad industrial o de la inversión prevista. También debemos preguntarnos qué consecuencias puede tener sobre nuestro entorno, sobre las actividades que ya existen, sobre la calidad de vida de quienes vivimos aquí y sobre la capacidad de nuestros pueblos para atraer nuevos vecinos, familias y proyectos de vida", ha afirmado.
En este sentido, la regidora defiende un desarrollo económico que tenga en cuenta las particularidades de cada municipio y que no comprometa sus condiciones de vida. "Los pueblos pequeños necesitamos oportunidades de desarrollo, pero un desarrollo que sea compatible con nuestro entorno, con nuestras posibilidades y con el modelo de municipio que queremos construir", ha añadido.
La alcaldesa también ha reclamado transparencia en la toma de decisiones y que se valoren tanto los beneficios anunciados como los riesgos y los recursos necesarios para mantener estas instalaciones en funcionamiento.
"Los pueblos pequeños necesitamos oportunidades de desarrollo, pero un desarrollo que sea compatible con nuestro entorno, con nuestras posibilidades y con el modelo de municipio que queremos construir. Para ello, las decisiones deben tomarse con transparencia, con todas las garantías y teniendo en cuenta no solo los beneficios que se anuncian, sino también los riesgos, las necesidades de abastecimiento y las consecuencias que puedan prolongarse en el tiempo", ha señalado.
Las alegaciones corresponden a un nuevo expediente
Otro de los aspectos que destaca el Ayuntamiento es que el procedimiento al que se han presentado los escritos corresponde a un proyecto diferente del tramitado anteriormente. Esta circunstancia hacía necesario que los interesados pudieran presentar nuevas alegaciones para trasladar sus objeciones en el marco de este expediente.
Tras el cierre del plazo, el Consistorio reclama que las observaciones ciudadanas sean evaluadas y que la decisión administrativa tenga en cuenta los informes preceptivos.
"Nuestra obligación es actuar con responsabilidad, exigir que se estudien todas las variables relevantes y velar por que la voz de nuestros vecinos sea escuchada. No se trata de rechazar el desarrollo, sino de exigir que cualquier iniciativa que pueda condicionar el futuro de nuestro pueblo esté suficientemente justificada y sea compatible con la protección del territorio y el bienestar de la población", ha afirmado la alcaldesa.
El Ayuntamiento mantendrá el seguimiento del expediente y asegura que continuará defendiendo los intereses generales de Adanero dentro de sus competencias.








