FAFCYLE impulsa una campaña para ayudar a los propietarios de montes afectados por los incendios
La Federación habilita una web para ofrecer orientación forestal, coordinar a los afectados y estudiar la venta conjunta de la madera dañada por los incendios
Los propietarios forestales de la provincia de Ávila cuyos terrenos resultaron afectados por los incendios de este verano pueden recurrir a una nueva iniciativa de asesoramiento impulsada por la Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León (FAFCYLE). La organización ha habilitado una web para recoger información sobre las parcelas dañadas, conocer las necesidades de sus titulares y estudiar posibles actuaciones conjuntas.
Entre las cuestiones que pueden condicionar la recuperación de estas superficies se encuentran la gestión de los terrenos quemados y las posibilidades de aprovechamiento de la madera. Para abordar estos problemas, la Federación plantea facilitar el contacto entre propietarios de fincas próximas y analizar si la agrupación de parcelas permite desarrollar actuaciones que serían más difíciles de llevar a cabo de forma individual.
La propuesta también contempla estudiar la comercialización conjunta de la madera afectada por el fuego. La posibilidad de reunirla en lotes y ofrecerla a potenciales compradores dependerá de las características del material y de las condiciones del mercado.
Cómo solicitar información
FAFCYLE ha habilitado la página web https://propietariosforestales.fafcyle.es/ para informar sobre la iniciativa y facilitar el contacto con los afectados. Los propietarios pueden comunicar la ubicación de sus terrenos, describir las características de las parcelas y señalar qué tipo de ayuda necesitan mediante un formulario habilitado por la organización.
El registro permitirá identificar las zonas en las que podría ser viable coordinar trabajos o estudiar alternativas de gestión compartida. La iniciativa se encuentra en una primera fase de recopilación de información, por lo que las posibles actuaciones se valorarán a partir de las necesidades detectadas.
La inscripción no obliga a vender la madera ni a participar en futuras actuaciones. Su finalidad es conocer la situación de los propietarios interesados y valorar qué opciones podrían plantearse en cada caso.








