La cabra guisandesa de Ávila llega a Madrid con 48 ejemplares en trashumancia
La Diputación y Acapri impulsan la recuperación de esta raza autóctona, que cuenta con menos de 300 animales, con el apoyo de tecnología GPS
La recuperación de la cabra guisandesa, una raza autóctona de la provincia de Ávila en peligro de desaparición, protagoniza una trashumancia que comenzó el 10 de octubre en Bohoyo y concluirá el próximo día 25 en Madrid. Según informa Ical, el recorrido combina la conservación del patrimonio ganadero con actividades divulgativas y el uso de herramientas tecnológicas para seguir los desplazamientos de los animales.
El rebaño atraviesa distintas localidades abulenses antes de llegar a la capital provincial el 22 de octubre. Piedrahíta, Villafranca de la Sierra, Villatoro, Muñana, Solosancho y La Colilla forman parte de un itinerario que permite acercar el pastoreo a la población. Durante las etapas se organizan encuentros con escolares, jornadas relacionadas con esta actividad y una mesa redonda con pastores, además de ofrecer a vecinos y visitantes la posibilidad de acompañar a los animales.
La programación continuará el 23 de octubre, cuando las cabras sean trasladadas a la Casa de Campo de Madrid. Allí permanecerán hasta su participación, el domingo 25, en la tradicional Fiesta de la Trashumancia, que recorre el centro de la capital. La iniciativa busca mostrar, como recoge Ical, la importancia de la ganadería extensiva y de los conocimientos necesarios para conducir los rebaños, aprovechar los recursos naturales y adaptarse a las condiciones del territorio.
La cabra guisandesa tiene su origen en Guisando y Candeleda, en la vertiente sur de la sierra de Gredos. Su pelaje rojizo y sus orejas blanquecinas permiten distinguirla de otras razas caprinas. Sin embargo, su población se mantiene por debajo de los 300 ejemplares, distribuidos en tres rebaños de la provincia, una situación que hace especialmente relevante su conservación.
La Diputación de Ávila y Acapri colaboran desde mayo de 2023 para recuperar esta raza. El proyecto arrancó en Bohoyo con cinco animales procedentes de Ovigen, en Zamora, y dio un paso importante en febrero de 2024 con el nacimiento de la primera cría del nuevo rebaño. Desde entonces, el grupo gestionado por la institución provincial ha aumentado hasta los 61 ejemplares, de los que 48 participan en la actual trashumancia, según la información difundida por Ical.
El cuidado diario del ganado recae en José Ignacio Romero Trillo, responsable del rebaño. El proyecto provincial no se limita a aumentar el número de animales, sino que también integra el manejo extensivo, la prevención de incendios y la educación ambiental, ámbitos vinculados al mantenimiento de la actividad pastoril y del entorno rural.
La tecnología también forma parte de esta experiencia. La empresa Digitanimal ha instalado 30 dispositivos GPS BLU en las cabras participantes para registrar su posición y monitorizar sus movimientos durante las distintas etapas. Estos equipos permitirán conocer la evolución del recorrido y almacenar los datos del desplazamiento.
La información recopilada servirá para reconstruir digitalmente la ruta y elaborar un registro de la trashumancia, con imágenes y vídeos que documenten la experiencia. Esta herramienta complementa el trabajo de los pastores y facilita el seguimiento del ganado, sin reemplazar los conocimientos que aporta su experiencia sobre el terreno.








