La falta de reuniones y las impugnaciones agravan el conflicto interno de los socialistas abulenses
Los promotores de la iniciativa cuestionan la actividad de los órganos provinciales, denuncian impugnaciones sin resolver y reclaman cambios en la gestión de Carlos Montesino
La gestión de la dirección provincial del PSOE de Ávila ha provocado nuevas críticas por parte de un grupo de militantes, simpatizantes y cargos públicos que reclama al secretario general, Carlos Montesino, que intervenga para resolver la situación interna. Bajo el lema "Por una regeneración del PSOE de Ávila", los promotores denuncian deficiencias en el funcionamiento orgánico de la formación y reclaman recuperar el diálogo y la normalidad en la organización.
La iniciativa, según explican sus impulsores, no está dirigida ni tutelada por una persona concreta, sino que reúne a quienes comparten la necesidad de introducir cambios en la gestión del partido. Su objetivo es reforzar el proyecto socialista en la provincia y mejorar tanto la participación interna como la preparación de los próximos compromisos electorales.
Uno de los principales motivos de discrepancia es la actividad de la Comisión Ejecutiva Provincial (CEP). Según los datos aportados por los promotores, este órgano debería reunirse cada dos meses, de acuerdo con su reglamento, pero únicamente ha celebrado cuatro reuniones durante los últimos 18 meses. Además, sostienen que la mayoría fueron extraordinarias y carecieron de debates políticos de calado. La última reunión, celebrada en abril, está impugnada y, según denuncian, todavía no han recibido respuesta.
Las críticas también afectan al Comité Provincial, órgano encargado de supervisar la gestión de la ejecutiva entre congresos. Los impulsores aseguran que solo se ha reunido una vez, el 13 de abril, casi un año después de la elección de Montesino como secretario general. Añaden que aquella sesión se limitó a constituir el propio comité y que su convocatoria también fue impugnada.
Desde entonces, según el comunicado, no se ha resuelto la impugnación ni se han celebrado nuevas reuniones para abordar cuestiones como la gestión de la dirección provincial. Esta situación lleva a los promotores a cuestionar la validez del órgano que debe aprobar las listas para las próximas elecciones a las Cortes Generales, aunque la impugnación pendiente no implica por sí misma que su constitución sea inválida.
El presupuesto y las aportaciones económicas constituyen otro de los puntos de fricción. Los impulsores denuncian que el PSOE de Ávila continúa sin aprobar sus cuentas anuales, una competencia del Comité Provincial que afecta, entre otros asuntos, a las contribuciones de los cargos públicos liberados y del personal del partido.
En este contexto, fuentes conocedoras de la situación citadas por los promotores sostienen que Montesino tenía pendientes 2.100 euros en aportaciones cuando asumió la secretaría general provincial. Según esas mismas fuentes, la cantidad podría acercarse a los 5.000 euros si no hubiera abonado las contribuciones correspondientes durante el último año y medio. El comunicado calcula que su aportación mensual debía rondar los 175 euros y relaciona esa cantidad con sus ingresos como alcalde y por la asistencia a plenos y comisiones de la Diputación. Estas cifras corresponden a las afirmaciones recogidas en el comunicado y no se aportan datos independientes que permitan verificar el supuesto impago.
A las discrepancias sobre la gestión orgánica se suma el cese de una trabajadora del Grupo Socialista en la Diputación de Ávila. Los promotores aseguran que la decisión generó malestar entre compañeros que valoraban su trayectoria profesional. También afirman que más del 60 % de los alcaldes, alcaldesas y portavoces de la oposición firmaron en pocas horas una petición para solicitar a Montesino que reconsiderase la medida, sin que finalmente se produjera ese cambio.
El comunicado extiende las críticas a la dirección autonómica del partido. En concreto, atribuye parte de la situación a Daniel de la Rosa, secretario de Organización del PSOE de Castilla y León, por la falta de seguimiento de un acuerdo alcanzado entre distintas corrientes socialistas de la provincia durante el último Congreso Provincial. Según los promotores, De la Rosa se comprometió ante los medios de comunicación a realizar ese seguimiento a finales de marzo de 2025.
Los impulsores de la iniciativa rechazan que sus reivindicaciones respondan únicamente a discrepancias por la elaboración de las candidaturas electorales. Aseguran que el problema principal reside en el funcionamiento interno del partido y consideran que el debate sobre las listas es solo una parte de un conflicto más amplio.
Por ello, reclaman a Montesino que asuma su responsabilidad y contribuya a desbloquear la situación. Entre sus objetivos figuran recuperar el funcionamiento regular de los órganos provinciales, resolver las impugnaciones pendientes, reforzar la participación de la militancia y restablecer la comunicación entre la dirección y las agrupaciones locales.
Los promotores insisten en que no pretenden agravar la confrontación interna, sino abrir una etapa de diálogo que permita reconstruir la confianza y fortalecer al PSOE en la provincia. Su intención es que la organización llegue cohesionada a las próximas elecciones generales y pueda trabajar para obtener un resultado favorable.








