Clima de optimismo en la capital y la provincia abulense
Las empleadas del hogar abulenses reclaman "más profesionalización" en sus derechos
Han leído un manifiesto en un acto organizado por Cáritas Diocesana de Ávila
Con motivo del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, que se conmemora cada 30 de marzo, Cáritas Diocesana de Ávila ha alza la voz junto a Cáritas Autonómica de Castilla y León para exigir la plena equiparación de derechos laborales para este colectivo. Bajo el lema de la campaña de sensibilización 'El empleo del hogar no es un favor, es un trabajo. Sus derechos, tu obligación. Tu hogar es su profesión', la organización ha celebrado un acto público en la mañana de este jueves en la plaza Adolfo Suárez de Ávila para visibilizar la crucial labor que realizan y las desigualdades que aún persisten.
Este manifiesto, que este año alcanza su segunda edición, reconoce los avances logrados, como la protección por desempleo y la integración en la prevención de riesgos laborales. Sin embargo, subraya que la equiparación total de derechos "aún está lejos de ser una realidad", mientras que la precariedad, la economía sumergida y la falta de reconocimiento siguen siendo lacras que marcan el sector, tal y como ha denunciado Jesús Gil Martín, coordinador de Empleo en Cáritas Diocesana de Ávila.
El documento pone el foco en las trabajadoras internas, quienes "aún carecen de una regulación adecuada que garantice tiempos de descanso, conciliación y unos límites claros entre la vida laboral y personal", ha apuntado Gil Martín. La situación se agrava al constatar que casi la mitad de las personas que desempeñan labores del hogar y los cuidados son mujeres migrantes, colectivo que presenta una alta tasa de irregularidad administrativa y, por ende, "una mayor vulnerabilidad ante posibles abusos".
Ante este panorama, Cáritas Diocesana exige al Gobierno de España que ponga en marcha medidas de apoyo para el acceso a los cuidados y una regulación audaz para el empleo interno; a los empleadores, que garantizen condiciones dignas de trabajo y abstenerse de contribuir a la economía sumergida; a las administraciones púbicas, una legislación clara y sin fisuras que proteja a estas trabajadoras; a la sociedad, el reconocimiento, la visibilización de buenas prácticas y la denuncia activa de cualquier tipo de abuso; y a las propias trabajadoras, que se organicen organizarse, conozcan sus derechos y no teman denunciar situaciones injustas.
Situación Ávila
En la Diócesis de Ávila, Cáritas Diocesana ofrece formación específica para trabajos del hogar, con un enfoque particular en el cuidado de personas mayores a domicilio. Los programas incluyen capacitación en movilización de personas, control de medicación, cocina adaptada, limpieza del hogar, así como formación transversal en medio ambiente, informática básica, prevención de riesgos laborales, derechos y deberes laborales, habilidades de comunicación y psicología de personas mayores.
La demanda de estos puestos de trabajo es palpable, especialmente para el cuidado de personas mayores en régimen de interna. Las personas que acceden a esta formación suelen ser mujeres de entre 35 y 55 años, a menudo de origen extranjero, evidenciando la necesidad de estos servicios en los hogares abulenses, ha explicado Gil Martín.
A pesar de la demanda, Cáritas ha constatado que la precariedad sigue siendo un obstáculo significativo en Ávila. Un **alto porcentaje, cercano al 30 por ciento, de estas trabajadoras opera sin contrato y sin estar dadas de alta en la Seguridad Social. Esta situación, además de ser ilegal, repercute negativamente en el desarrollo y bienestar de las personas que desempeñan una labor tan esencial para el funcionamiento de las familias.

Cerca de 75 alumnos participan en la procesión que incluye bailes al Cristo de las Batallas y a Virgen de la Esperanza
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El secretario general del sindicato en Castilla y León, Óscar Lobo, ha participado en el Comité Constituyente









