Según el juez, hay suficientes indicios para proceder, como grabaciones del supuesto enlace o a la madre de la víctima exhibiendo "gran cantidad de dinero"
Detenidos por introducir cristales en el tarro de comida del bebé de la familia con la que compartían casa
Fue la madre la que se percató de que en el interior del tarro había pequeños fragmentos mezclados con el puré
La Policía Nacional ha detenido en el distrito madrileño de San Blas a un hombre y a una mujer por introducir cristales en el tarro de comida de un bebé, cuya familia compartía vivienda con ellos al tener una habitación alquilada y que ya habían protagonizado algún enfrentamiento en el pasado.
Fue la madre la que se percató de que en el interior del tarro de alimentación infantil que le estaba dando a su hijo, de apenas diez meses, había pequeños fragmentos mezclados con el puré, y desde el primer momento las sospechas recayeron sobre dos miembros de la otra familia, ha informado este miércoles la Jefatura Superior de Policía de Madrid y publica EFE.
Al parecer, los arrestados introdujeron pequeños fragmentos de vidrio en el interior de un tarro de alimentación infantil que guardaban en la nevera del domicilio.
Los hechos sucedieron el pasado 30 de agosto cuando la madre del menor comenzó a dar de comer al pequeño y observó que en el fondo del tarro había pequeños objetos mezclados con el alimento. Tras verter el contenido en un plato comprobó que además del puré había pequeños cristales que podrían pertenecer a una botella.
En ese momento avisó a la Policía y una patrulla acudió para la comprobación de estos hechos por los que fueron detenidos un hombre y una mujer que fueron puestos a disposición judicial.
El hospital que atendió al menor alertó a las autoridades ante la posible existencia de malos tratos. Ambos progenitores fueron detenidos el día 18 en Barcelona
Se casó con la madre de la niña para poder trasladar a ambas a Mallorca, donde vivía y donde la convirtió prácticamente en una esclava. Piden 40 años de cárcel
Sucedió en Valladolid. La víctima llevaba una bici y coincidió en el elevador con los arrestados, miembros de una misma familia. Sufrió empujones, golpes e insultos









