Pasó en Jaén. El menor sufrió heridas leves y el supuesto autor del acto, que llamó a la prensa y dijo que "acababa de intentar matar a una persona", fue detenido
El presunto asesino de Laura Luelmo fue a un centro de salud por un golpe en las costillas después de la desaparición
Fue a un centro de salud por un golpe en las costillas dos días después de la desaparición de la profesora zamorana.
El presunto asesino de Laura Luelmo, Bernardo Montoya, fue a un centro de salud por un golpe en las costillas dos días después de la desaparición de la profesora zamorana, según ha explicado el coronel de la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva en rueda de prensa para explicar los detalles de la investigación.
Según ha precisado, Bernardo Montoya era un "sospechoso con mayúsculas" y el viernes 14 de diciembre, dos días después de la desaparición de la profesora, éste acudió a un centro de salud de Cortegana porque se quejaba de un golpe en las costillas.
"Pensamos que pudo ser por un forcejeo con Laura", ha precisado al tiempo que aclaraba que ese hecho hizo incrementar las sospechas sobre Bernardo Montoya.
Confesó lo sucedido a su mujer dos meses después de esconder el cuerpo y fue ella la que avisó a la Guardia Civil
Aprovechó cuando coincidieron en una unidad común de la cárcel de Alicante, ya que habían sido separados en distintos módulos por sus disputas previas
La víctima, de 70 años, fue encontrado muerto con varias puñaladas en su vivienda en Peleas de Abajo







