La vivienda, principal motor de pobreza en Ávila
Presentados los datos del estudio sociológico de Cáritas Diocesanas de Ávila
Con motivo de la Jornada de las Personas Sin Hogar, que se celebra el último domingo de octubre, Cáritas Diocesana de Ávila ha presentado una contundente "radiografía" de la "creciente precariedad residencial" en la provincia abulense, calificándola de "verdadero drama social" donde la vivienda se consolida como el principal factor de empobrecimiento y exclusión.
Antonio Luis Nicolás, delegado episcopal para Cáritas Diocesana de Ávila, ha subrayado las conclusiones de recientes estudios sociológicos de la entidad: la insuficiencia salarial se ha erigido como un problema estructural. "Una persona o una familia, por el hecho de alcanzar un puesto de trabajo, no tiene garantizado salir del umbral de la pobreza. De hecho, incluso hoy, con dos salarios es muy difícil cubrir las necesidades básicas y de dignidad que requiere todo ser humano", ha advertido.
Esta precariedad económica imposibilita el acceso a un alquiler o una hipoteca, impidiendo la formación de un hogar digno, un derecho reconocido en el artículo 47 de la Constitución. Nicolás ha hecho especial hincapié en la indefensión de la población migrante y ha instado a superar la polarización política para abordar un problema que "está perjudicando a muchos de nuestros conciudadanos".
Marta Estévez, técnica del Programa de Acogida y Atención Primaria de Cáritas Diocesana de Ávila, ha corroborado el agravamiento de la situación: "Vemos cómo cada día las dificultades de acceso a la vivienda y mantenerla están a la orden del día. La vivienda se sitúa como principal factor de empobrecimiento y exclusión social, vinculado de forma directa con la pérdida del poder adquisitivo y la insuficiencia salarial".
Frente a este escenario, Cáritas ofrece un acompañamiento integral que va más allá de la prestación económica puntual, buscando comprender las causas y fomentar la autonomía de las familias. Entre sus recursos habitacionales, la entidad dispone de 4 viviendas sociales para familias con menores, que han acogido a 39 personas en los últimos dos años. Además, colabora con el Plan Estatal para el Acceso a la Vivienda, articulando soluciones urgentes para personas sin hogar, víctimas de violencia de género o familias en riesgo de desahucio, beneficiando a 120 personas con ayudas al alquiler y a 87 con apoyos para suministros básicos.
Hogar Santa Teresa
Las cifras de prevención se complementan con las de atención a quienes ya viven en la calle. En lo que va de año 2026, Cáritas ha atendido a 363 personas sin hogar (320 hombres y 43 mujeres), proporcionando 2.770 servicios de alojamiento. El Hogar Santa Teresa, por su parte, contabiliza 14.724 servicios prestados entre alojamientos, desayunos y comidas en el mismo periodo. A nivel autonómico, las Cáritas Diocesanas de Castilla y León han atendido a más de 45.000 personas.
Cáritas enfatiza que estas ayudas no responden a perfiles preestablecidos, sino a "situaciones reales de necesidad". La entidad aboga por "superar prejuicios sociales infundados" y un trabajo continuado, basado en el principio de "dar la caña y enseñar a pescar" para que las personas recuperen su autonomía.
Antonio Luis Nicolás ha concluido con un rotundo llamamiento a la conciencia colectiva y la implicación social: "Potenciar la construcción de vivienda social es una necesidad acuciante", una medida que, ha asegurado, "parece estancada o desaparecida".
"Tener una vivienda digna no debería ser un privilegio, sino una condición fundamental para desarrollar un proyecto de vida con dignidad. Una vivienda no es un hogar; un techo no es un hogar. Un hogar es un derecho constitucional y un derecho humano", ha sentenciado delegado episcopal para Cáritas Diocesana de Ávila.









