La trashumancia, un viaje milenario que sigue recorriendo España

Ganaderos y animales recorren a pie entre 250 y 300 kilómetros a través de las cañadas reales

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La trashumancia, un viaje milenario que sigue recorriendo España
El autor esCarlos Jiménez
Carlos Jiménez
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Cada año, miles de vacas de la raza Avileña-Negra Ibérica inician un viaje ancestral, abandonando las dehesas extremeñas y castellano-manchegas para pastar en las alturas del Sistema Central. Aunque la modernidad ha facilitado el transporte en camión, una minoría de ganaderos valientes mantiene viva la esencia de la trashumancia tradicional, recorriendo a pie entre 250 y 300 kilómetros a través de las legendarias cañadas reales. Esta práctica, que ha moldeado el territorio y conservado un patrimonio inmaterial invaluable, sigue demostrando su relevancia en el siglo XXI.

La trashumancia, un ritual ganadero con siglos de historia, se despliega cada primavera y otoño por los caminos de España. Si bien la logística, la economía y las presiones sociales han impulsado el uso del transporte motorizado, los rebaños que aún transitan a pie son un testimonio viviente de un pasado que resuena con fuerza. Estos animales atraviesan una intrincada red de cañadas reales, cordeles y veredas, constituyendo una de las mayores infraestructuras históricas de Europa.

Más allá de su profundo valor cultural, la trashumancia juega un papel crucial en la conservación de nuestros ecosistemas. Favorece la biodiversidad, mantiene las zonas de pastoreo limpias y, sobre todo, preserva un patrimonio inmaterial íntimamente ligado al mundo rural y a la identidad de nuestro país.

El relato de esta tradición cobra vida al seguir de cerca a ganaderías que, como la de los Hermanos Torres de Navarredonda de Gredos (Ávila), han decidido apostar firmemente por la trashumancia a pie. Su travesía, que parte desde Aljucén (Badajoz) y culmina en los pastos de Gredos tras 21 días de camino, ve avanzar a cerca de 400 cabezas de ganado por las vías pecuarias. Este recorrido no solo cruza paisajes cambiantes, sino que también recupera una forma de manejo ganadero profundamente arraigada en las raíces de la ganadería extensiva.

De manera similar, los Hermanos García de Gilgarcía (Ávila) protagonizan otra jornada de esfuerzo y dedicación, partiendo desde Trujillo. Su trayecto, completado en aproximadamente 10 días con más de 500 cabezas, es una demostración de cómo la planificación, el conocimiento del territorio y la organización permiten un aprovechamiento eficiente de los recursos naturales según la estación. Acompañar a estas familias es comprender el inmenso trabajo que implica cada jornada: madrugones, kilómetros recorridos, el cuidado constante de los animales y una planificación que exige experiencia y pasión.

Concurso Fotográfico

La capacidad de la trashumancia para generar imágenes únicas es uno de sus atractivos más fascinantes. El avance de los rebaños por antiguos caminos, los amaneceres que tiñen las dehesas, el paso por pueblos y montañas, y la profunda conexión entre ganaderos y animales, componen escenas difíciles de encontrar en otros ámbitos de la actividad agraria.

Conscientes de este potencial, la IGP Carne de Ávila y la Asociación Raza Avileña-Negra Ibérica han lanzado el XVIII Concurso Fotográfico de Trashumancia. Esta iniciativa busca honrar esta tradición y acercarla al público a través de la lente de quienes la viven y la documentan. El concurso invita a capturar la esencia de la ganadería extensiva: el esfuerzo, la belleza del paisaje, la fuerza de la tradición y la conexión indivisible entre personas, animales y territorio.

El periodo de presentación de obras es del 15 al 30 de junio, coincidiendo con el momento en que se lleva a cabo la trashumancia. Los autores podrán enviar hasta 12 imágenes en formato JPG (entre 1 y 3 megas) al correo electrónico concurso@carnedeavila.org, adjuntando sus datos de contacto y autorizando o no el uso de sus imágenes para actividades promocionales y exposiciones. La fecha límite de recepción es el 1 de julio.

Un jurado cualificado, compuesto por representantes de la Real Asociación Española de Criadores de Raza Avileña-Negra Ibérica y la IGP Carne de Ávila, seleccionará las fotografías ganadoras, valorando tanto su temática como su calidad. Se otorgarán dos premios: un primer premio y un segundo premio, consistentes en colecciones de libros y material fotográfico y de trashumancia, valorados en 500 y 300 euros, respectivamente. La entrega de galardones se realizará en septiembre, en el marco de la Feria de Ganado de Ávila.

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