Un ensayo de cereal en Flores de Ávila evalúa qué semillas resisten mejor una campaña marcada por lluvias y calor

El seguimiento realizado desde la siembra hasta la cosecha permite comparar el rendimiento de semillas certificadas y de reempleo

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Un ensayo de cereal en Flores de Ávila evalúa qué semillas resisten mejor una campaña marcada por lluvias y calor
El autor esAndrea Pozo Ajates
Andrea Pozo Ajates
Lectura estimada: 2 min.

UPA Ávila ha celebrado una jornada técnica en un campo experimental situado en el municipio de Flores de Ávila para evaluar la evolución de diferentes semillas de cereal durante una campaña agrícola especialmente condicionada por las adversidades meteorológicas. En la actividad han participado agricultores de la comarca de La Moraña, una de las principales zonas cerealistas de secano de Castilla y León.

La parcela utilizada para el ensayo, que permaneció en barbecho durante la campaña anterior, fue sembrada a finales de noviembre. Las abundantes precipitaciones registradas durante el periodo de siembra obligaron a retrasar los trabajos respecto a la planificación inicial. En el terreno se han cultivado distintas variedades de trigo y cebada, tanto de semilla certificada como de reempleo, con el objetivo de comparar su comportamiento agronómico.

Según el seguimiento realizado por los técnicos de la organización, las variedades certificadas han mostrado una mejor implantación en el terreno, un desarrollo vegetativo más uniforme y una menor incidencia de enfermedades fúngicas. Además, destacan que estas semillas "que han demostrado tener mayor homogeneidad, pureza, y sanidad".

La iniciativa forma parte del proyecto Agricultores Contra el Cambio Climático, en el que colaboran organizaciones agrarias y cooperativas. Durante la jornada se han expuesto los resultados observados hasta el momento en las diferentes fases del cultivo, desde la germinación hasta el periodo previo a la recolección.

Los responsables del ensayo subrayan que la campaña ha estado marcada por condiciones especialmente complejas. El exceso de humedad durante la sementera dificultó las labores agrícolas, retrasó las fechas de siembra y redujo la eficacia de algunos tratamientos herbicidas debido a las fuertes lluvias. Posteriormente, las elevadas temperaturas registradas en la segunda quincena de mayo provocaron un impacto adicional en el desarrollo del grano, especialmente en parcelas de secano con características más exigentes.

Los resultados definitivos se conocerán una vez concluya la cosecha y se realicen las peritaciones habituales. Estos análisis permitirán cuantificar los rendimientos obtenidos por cada tipo de semilla y extraer conclusiones sobre su comportamiento productivo en una campaña de elevada exigencia climática.

Durante la visita al campo, los agricultores han podido observar directamente la respuesta de las distintas variedades frente a enfermedades y hongos presentes este año, como la nefasia, el oídio o la tronchaespinas. Las observaciones realizadas hasta ahora apuntan a una mejor adaptación de las semillas certificadas frente a materiales de reempleo de varios años.

Los asistentes han destacado las dificultades, "los inviernos excesivamente húmedos convierten en complicada la campaña cerealista en esta zona de La Moraña, por lo que ya hemos visto una vez más que es fundamental elegir las mejores semillas y más rústicas, adaptadas a estos terrenos".

 

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