La presentación ha tenido lugar ante 70 profesionales de diversos ámbitos de la salud
La vivienda, la migración y la pobreza laboral centran el diagnóstico social de Cáritas
Casi 17.000 comidas servidas, 600 familias, 868 menores y jóvenes atendidos
Cáritas Diocesana de Ávila ha presentado este miércoles su Memoria 2025, un balance anual en el que la entidad ha expuesto los principales datos de su actividad y ha señalado algunos de los problemas sociales detectados durante el último año, entre ellos el incremento de la precariedad económica, las dificultades de acceso a la vivienda, la vulnerabilidad de la población migrante y la cronificación de la exclusión social.
La presentación ha tenido lugar en el contexto del Día de la Caridad, que la Iglesia celebra con motivo del Corpus Christi.
El obispo de Ávila, Jesús Rico, ha situado la acción de Cáritas dentro de la labor social de la Iglesia y ha reiivindicado la dimensión práctica del compromiso con las personas vulnerables. También ha trasladado su reconocimiento a los equipos de la organización.
Durante la comparecencia, el delegado episcopal de Cáritas, Antonio Luis Nicolás, ha subrayado que los datos incluidos en la memoria reflejan situaciones personales y ha apuntado a tres factores que, según ha explicado, marcan la realidad social atendida por la entidad en 2025: el crecimiento de la pobreza, el aumento de los movimientos migratorios y los problemas relacionados con la vivienda.
En cuanto a los datos de actividad, el comedor social sirvió cerca de 17.000 comidas a lo largo del año, mientras que el programa de acogida prestó atención a casi 600 hogares, integrados por unas 2.000 personas.
Nicolás ha indicado que "el 85,5% de las personas atendidas en ese programa de acogida son migrantes, y más del 60% del total de personas atendidas en Cáritas son igualmente migrantes que se encuentran en situación irregular".
En el área de adicciones, la psicóloga Estela Martín ha explicado que el programa comunitario de drogodependencias atendió en 2025 a más de 600 personas mediante un equipo formado por nueve profesionales de distintos perfiles.
Entre las novedades del año, ha señalado la puesta en marcha de una línea de prevención enfocada al uso problemático de las tecnologías y las pantallas, un ámbito en el que la edad media de los adolescentes atendidos se situó en los 13 años. "Las adicciones se pueden prevenir, se pueden tratar y nadie debería enfrentarse a ellas solo", ha sostenido.
La intervención del responsable del área de empleo, Jesús Gil, ha puesto el foco en la figura de los llamados "trabajadores pobres", personas con empleo que continúan en situación de vulnerabilidad económica.
Gil ha destacado, no obstante, la colaboración con más de 120 empresas durante el último año y ha invitado a las compañías abulenses a conocer los perfiles laborales vinculados a la entidad. "Vamos a tener trabajadores formados, preparados y dispuestos para desarrollar un trabajo. Yo invito a que las empresas nos vengan a conocer y tengan la posibilidad de conocer a las personas que pueden ser sus futuros trabajadores".
Por otro lado, el responsable del programa de Infancia, Juventud y Familia, Quintín García, ha informado de que la iniciativa trabajó en 2025 con 868 personas pertenecientes a 174 hogares.
Según ha expuesto, más del 94% de los niños y jóvenes atendidos por Cáritas en Castilla y León se encuentran en situación de exclusión social. Además, ha señalado que más de una cuarta parte de los jóvenes atendidos presentan situaciones de soledad no deseada, con repercusiones sobre la salud mental.
En el área de animación comunitaria, Cáritas cuenta con más de 150 voluntarios. Desde este programa se ha destacado la importancia del acompañamiento personal en los procesos de apoyo social. "Muchas veces la ayuda no solamente es material, sino algo tan sencillo como estar", señaló García.






.jpg)
.jpg)


