La ciudad de Ávila ha acogido este domingo la manifestación del 8M, convocada por el Movimiento Feminista, que ha recorrido varias calles del centro para reivindicar los derechos de las mujeres y la igualdad. Según ha informado la Policía Nacional, la movilización se ha desarrollado sin incidencias.
La marcha ha partido desde la plaza del Mercado Grande y ha avanzado por diferentes puntos del centro, pasando por la plaza de Santa Ana y la avenida de Portugal, hasta finalizar en la plaza del Mercado Chico, bajo el lema ‘Unidas y fuertes. Feministas siempre’.
Durante el recorrido, los participantes han coreado diversas consignas como "Luego diréis que somos cinco o seis", "Si te suena radical, revisa tu percal", "Patriarcado y capital, alianza criminal", "Aquí estamos las feministas", "De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste" y "Para el feminismo no hay murallas".
En la movilización se ha podido ver la presencia de mujeres de distintas edades, además de hombres y niños, que se han sumado a la jornada reivindicativa.
Reivindicaciones del manifiesto
La manifestación ha concluído en el Mercado Chico, donde ha tenido lugar la actuación de una batucada y la lectura del manifiesto del 8M, en el que se ha defendido la necesidad de continuar luchando por la igualdad y se ha alertado sobre posibles retrocesos en derechos.
"Volvemos una vez más a las calles un 8 de marzo para expresar nuestra firme determinación de seguir defendiendo los derechos humanos de las mujeres", se ha afirmado durante la lectura del texto. El manifiesto también ha recordado una cita de Simone de Beauvoir: "No olvidéis jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados".
Entre las principales reivindicaciones, el documento ha denunciado el auge de discursos de odio y prácticas autoritarias que afectan a los derechos de las mujeres y ha reclamado a las fuerzas políticas garantías para evitar retrocesos en igualdad.
También se ha exigido reforzar las políticas contra las violencias machistas, la publicación de la Ley de Violencia de Género de Castilla y León y un seguimiento efectivo para asegurar que las medidas de protección se cumplan.
El manifiesto ha puesto además el foco en el reconocimiento del trabajo de cuidados, reclamando una política integral y una Ley General del Cuidado que dignifique este sector y lo sitúe como pilar del Estado del bienestar.
Durante la lectura también se ha denunciado la situación de muchas mujeres migrantes en los trabajos de cuidados, señalando que "somos la pieza que mantiene en pie la estructura que después nos señala".
Entre otras demandas, el texto ha pedido garantizar el derecho efectivo al aborto en la sanidad pública, reforzar la coeducación en todos los niveles educativos, impulsar políticas públicas con perspectiva de género y asegurar el acceso a la vivienda, denunciando los desahucios que afectan a mujeres en situación de vulnerabilidad.
La lectura ha concluido con un mensaje de unidad del movimiento feminista: "Seguimos en pie, en la calle y alzando la voz porque nos quieren divididas, calladas e invisibles, pero aquí estamos un año más: diversas, unidas y fuertes, feministas siempre".








