La Catedral de Burgos ha distinguido a la Universidad Isabel I como una de las entidades colaboradoras del programa 'Piedras Vivas', un proyecto impulsado por el Cabildo catedralicio para fomentar la participación empresarial en la conservación del patrimonio histórico y cultural de la ciudad.
El acto de reconocimiento se celebró en la Capilla de los Condestables, uno de los espacios más emblemáticos del templo, y sirvió para escenificar el fortalecimiento de la relación entre la universidad y el Cabildo en el marco de esta iniciativa pionera. Durante la ceremonia, el rector de la Universidad Isabel I recibió el reconocimiento de manos del presidente del Cabildo, acompañado de una pieza simbólica elaborada con piedra procedente de la cantera de Hontoria, históricamente vinculada a la construcción de la Catedral.
El presidente del Cabildo, Félix José Castro Lara, destacó el valor simbólico de la incorporación de la universidad al programa y subrayó que "las catedrales han sido siempre fuentes de saber, cultura y ciencia". En este sentido, señaló que la colaboración con la Universidad Isabel I demuestra que hoy se sigue "haciendo catedral, no desde lo físico, sino desde el compromiso, el afecto y la colaboración".
Castro Lara insistió en que la Catedral continúa siendo un espacio abierto y compartido, construido "con todos aquellos que caminan juntos", y agradeció expresamente el respaldo de la institución académica, que refuerza el vínculo entre patrimonio y sociedad.
Por su parte, el rector Alberto Gómez Barahona expresó su satisfacción por formar parte de una iniciativa que, a su juicio, contribuye a poner en valor uno de los principales símbolos culturales de la ciudad. Recordó además el significado histórico del espacio donde se celebró el acto y destacó que la apertura de la Catedral a la colaboración social y empresarial "supone un beneficio para Burgos y para la cultura en general".
Los recursos obtenidos a través del programa Piedras Vivas se destinarán a distintos proyectos sociales, algunos de ellos relacionados con los ámbitos educativo y sanitario, reforzando así la dimensión solidaria de la iniciativa.
Con este reconocimiento, la Universidad Isabel I consolida su papel como entidad colaboradora en la preservación del patrimonio y refuerza su apuesta por un modelo de cooperación que une cultura, empresa y compromiso social en torno a la Catedral de Burgos, declarada Patrimonio de la Humanidad.








