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Realidad virtual para ponerse en la piel del acoso: crean una experiencia inmersiva para abrir los ojos
Un proyecto universitario utiliza gafas, auriculares y chalecos hápticos para recrear el acoso sexual en espacios de ocio nocturno
Un grupo de estudiantes de la Universitat de València ha ideado 'AtréveteXNoche', un proyecto para concienciar y promover espacios de ocio seguros a través de una experiencia virtual inmersiva que permite sentir, ver y escuchar la situación de acoso que muchas mujeres experimentan.
Las universitarias Irene Postigo y Clara Ballester, que estudian Trabajo Social, y Marta Román, de Psicología, forman el grupo MIC, cuyo proyecto 'AtreveteXNoche' ha recibido el premio Motivem de la Universitat de València en la categoría de Ciencias Sociales y Jurídicas.
En una entrevista con EFE, Postigo cuenta que proponen la instalación de un expositor frente a los locales de ocio, como discotecas o pubs, que permita durante 10 minutos a los participantes sumergirse en una experiencia con gafas de realidad virtual, auriculares y tecnología háptica mediante un chaleco que simula sensaciones táctiles.
Para incentivar la participación, las estudiantes del grupo MIC han pensado en ofrecer una botella de agua o refresco a quienes participen. Al finalizar la experiencia, un equipo de trabajadoras sociales y psicólogas recogerá las vivencias mediante entrevistas breves, con el objetivo de lanzar una campaña de sensibilización a gran escala.
En los expositores frente a locales de ocio, "como los existentes en festivales de música", los participantes podrán usar el paquete clásico de la experiencia inmersiva con gafas de realidad virtual y auriculares y "para no dejarlo solo en eso, se incorpora el chaleco, háptico, que permite sentir mediante vibraciones el tacto de una mano". "La idea es que quien pruebe la experiencia, durante los diez minutos que durará, oiga los susurros y comentarios, vea la oscuridad y sienta que le están tocando como si fuera la persona que sufre el acoso, principalmente mujeres", resalta.
Tras la inmersión virtual, un equipo de psicólogas y trabajadoras sociales "hacen una entrevista al participantes para obtener un 'feedback' de la experiencia y conocer el pensamiento que tenía antes de hacerla y el que tiene después" y con ello se tendrán las bases para lanzar una campaña de concienciación contra el acoso.
Postigo subraya que el destinatario principal de la experiencia es público de espacios de ocio nocturno pero como el equipo se puede trasladar (gafas, auriculares y chaleco) "se pueden lleva cabo, por ejemplo, charlas en institutos o en centros penitenciarios".
Explica que cuando investigaron para hacer su proyecto premiado, leyeron el estudio de Acosex sobre el acoso sexual a mujeres en los espacios de ocio y les impactó que había "una gran diferencia entre las mujeres y los hombres a la hora de percibir una situación de acoso".
"Buscamos que esa diferencia no sea tanta y que todo el mundo se dé cuenta de cuándo una mujer está sufriendo acoso; que un hombre se pueda sentir aludido si actúa así o lo hace alguno de sus amigos tras participar en nuestra experiencia", afirma a EFE.
Postigo señala que el plazo para que pueda ser una realidad la experiencia "dependerá de lo que tarden los diseñadores del programa informático de la experiencia". "Se tiene que conseguir que el programa se diseñe con lo que queremos que sea la experiencia y se pueda reproducir donde sea cuando se repartan las gafas, los auriculares y el chaleco, que se pueden comprar sin problema", ha añadido.
Calculan "entre un mínimo de 11.000 euros y un máximo de 15.000" el coste del proyecto y un plazo de "por lo menos un año" para poder sacarlo adelante.
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