VOX es el resultado de una mala estrategia del Partido Popular

El domingo pasado se hacía realidad en España un fenómeno que va en alza en todo el mundo: el auge de la derecha a la derecha de la derecha tradicional. Y es que VOX como ha sucedido con otras formaciones eurófobas ultraliberales ha entrado en el parlamento andaluz con un número importante de diputados y en las próximas elecciones municipales, autonómicas, europeas y nacionales aspira a ocupar escaños en la mayoría de las provincias de la geografía española.

 

VOX surge del enfado de las clases más necesitadas y del hartazgo de los ciudadanos con el discurso de los partidos tradicionales del "y tú más", del "yo sí pero tú no" pero, sobre todo, procede de una mala estrategia del Partido Popular, quien se encargo de inflar a Podemos para fragmentar la izquierda y debilitar al PSOE. La formación morada y más concretamente su política de apoyo a independentistas y filoetarras tiene sus detractores en la inmensa mayoría de España. El ex presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, lejos de intentar paliar y endurecer su política contra los que quieren romper el país, se dedicó a ver pasar los días confiando en que tarde o temprano les pasaría factura.

 

Pero la factura se la está cobrando el Partido Popular que, aunque su presidente nacional, Pablo Casado, recalque que el nuevo PP ha venido para unir al centro-centroderecha de España, lejos de aglutinarlo los están expulsando a otras formaciones como ha venido a confirmarse después de las elecciones andaluzas, puesto que los populares pierden votantes tanto a su izquierda con Ciudadanos, como a su derecha con VOX. 

 

Casado asegura para los comicios de mayo quiere candidatos "más duros" para frenar el auge de VOX, pero mucho tendrán que trabajar los populares para recuperar a los votantes más conservadores que ven en VOX una alternativa válida para contener el ascenso de la ultraizquierda y de los independentistas.Y es que tras los buenos resultados alcanzados en Andalucía, VOX ha llegado a las instituciones nacionales -cuenta con un senador en la Cámara Alta- y todo apunta a que será para quedarse.