Visto bueno a la tarjeta sanitaria individual para evitar copagos en niños discapacitados, con cáncer o enfermedades raras

Valladolid. Familias afectadas con grupos parlamentarios

Todos los grupos con representación en las Cortes de Castilla y León han respaldado de forma unánime la creación de una tarjeta sanitaria individual para evitar copagos en menores discapacitados, con enfermedades catalogadas como raras o necesidades derivadas del cáncer hasta su curación.

Esta iniciativa, presentada por el PSOE ante el Pleno entre las críticas del resto de grupos por no haber trabajado para llevar una iniciativa conjunta ante la Cámara, ha sido respaldada de forma unánime para evitar que cuestiones económicas supongan la ausencia de tratamiento en algún caso y proteger los "derechos" de los menores, algo que es "una prioridad".

La Proposición No de Ley del PSOE ha sido aprobada tras la introducción de una enmienda del PP en la que se modificó el término enfermedad "grave" a la hora de definir los beneficiarios de esta tarjeta por "enfermos de cáncer hasta su curación", algo que generó "preocupación" entre los socialistas, como ha desvelado la procuradora Ana María Muñoz de la Peña, quien ha manifestado su temor a que algún afectado quede fuera.

No obstante, finalmente ha aceptado la enmienda del PP con el fin de sacar adelante la iniciativa y con el compromiso de ambos grupos de vigilar si algún caso queda fuera de esta opción y, de ser así, trabajar para que sea incluido.

En concreto, con el acuerdo alcanzado este miércoles en el Parlamento regional Sanidad deberá adoptar todas las medidas necesarias para emitir en Castilla y León una tarjeta sanitaria individual a las personas menores de edad afectadas por discapacidades reconocidas o enfermedades raras o cáncer hasta su curación. Asimismo, la PNL incluye además la solicitud al Gobierno central de que modifique la normativa para que se contemple el derecho a la gratuidad de la prestación farmacéutica para los menores de edad con un grado de discapacidad reconocida igual o superior al 33 por ciento.

Actualmente, unas 4.000 familias de la Comunidad se ven afectadas por los altos precios de los tratamientos, ya que dependen de la tarjeta sanitaria de padres o tutores.