Varios representantes ganaderos se encierran en la Consejería de Agricultura y Ganadería exigiendo la creación urgente de la Mesa Regional de negociación del precio de la Leche de Ovino con la industria

Denuncian de que la Administración Regional Agraria está sólo tratando de esquivar el  problema sin buscar una solución real a la crisis que llevan dos años soportando los ganaderos

Desde las 12:00 horas de hoy, 18 de septiembre, dirigentes de distintas cooperativas ganaderas y la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) permanecen encerrados en la Consejería de Agricultura y Ganadería en Valladolid exigiendo la creación urgente de una mesa de negociación del precio de la leche de oveja en la que se sienten en igual de condiciones la industria y las cooperativas como representantes del sector productor.

Desde esta Organización se reitera que cualquier medida que se tome para tratar de sacar a estos ganaderos de la situación de crisis que llevan soportando desde hace tiempo debe pasar por que perciban un precio justo por sus producciones, de tal forma que se asegure la rentabilidad de sus explotaciones. En este sentido, la Consejería de Agricultura y Ganadería debe jugar un papel fundamental más allá de tratar de responsabilizar a las cooperativas, exigiéndolas que concentren la oferta algo que ya se produce en estos momentos, en mayor o menor medida, sin que sea esta una solución que repercuta en los ganaderos, como bien se está viendo en la crisis que arrastran estos profesionales desde hace años. La Administración Regional cuenta con recursos suficientes para poder presionar a la parte industrial pues no se puede olvidar que están percibiendo importantes ayudas procedentes de las cuentas autonómicas por lo que en justa contraprestación se les puede reclamar que abonen a los ganaderos unas cantidades dignas por la leche que producen, tomando como referencia, en cada momento, los costes de producción.

El sector del ovino – caprino es de vital trascendencia para la economía de esta región pues no se puede olvidar que aglutina el 70% de la producción nacional láctea, además reúne a buena parte de los profesionales más dinámicos de Castilla y León que han realizado fuertes inversiones en sus explotaciones, adaptándolas a las nuevas realidades de los mercados, sin que ese esfuerzo se vea recompensado ni por el apoyo de las Administraciones Públicas ni por el pago de su leche a un precio que se pueda calificar de justo como consecuencia de la actitud mafiosa de la industria.

La situación está llegando hasta el punto que más de 4.000 explotaciones de ovino que todavía existen en  esta región se encuentran abocadas a su desaparición.