Vallas, cámaras y multas para proteger la glicinia de Ponferrada con la que todo el mundo se quiere hacer fotos
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Vallas, cámaras y multas para proteger la glicinia de Ponferrada con la que todo el mundo se quiere hacer fotos

La glicinia del Museo de la Radio de Ponferrada. Foto: Ical

La planta, una trepadora de origen chino, está declarada árbol monumental y se estan llevando cuidados: tiene muchos años y está en estado delicado. Las pisadas de quienes saltan su vallado para hacerse fotos pueden dañarla.

El servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Ponferrada ha hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana y al respeto hacia el monumental ejemplar de glicinia que se alza junto a la conocida como Casa de los Escudos, el inmueble que alberga el Museo de la Radio. Tras detectar a varias personas saltando la valla perimetral que rodea al árbol para hacerse fotos, el Consistorio advirtió de que estas conductas pueden sancionarse, dado que el ejemplar está específicamente protegido mediante una ordenanza municipal.

 

El ejemplar tiene la declaración de árbol monumental y es uno de los símbolos naturales de la localidad. Esta trepadora de origen chino crece desde hace años sobre la fachada de la conocida como Casa de los Escudos, del siglo XVIII, y se ha convertido en reclamo de visitantes que acuden al museo de la radio.

 

En ese sentido, los responsables del Ayuntamiento recordaron que en el entorno hay dispuestas varias cámaras de videovigilancia para identificar a los infractores, aunque hicieron hincapié en que “nada se puede hacer sin la concienciación y el máximo respeto de los ciudadanos”, a los que pidieron que rechacen los comportamientos individuales que puedan causar daño al árbol. Al respecto, advirtieron de que las pisadas en el suelo donde la glicinia está plantada provocan daños a su sistema radicular y remarcaron que la avanzada edad de este árbol hace que su estado de salud sea precario y precise de cuidados extremos.

 

Adiós al ciruelo del Patio de las Cuadras

Por otro lado, los operarios del servicio de Medio Ambiente arrancaron el viejo ciruelo que presidía el patio del edificio de Las Cuadras, donde se ubica la Oficina de Turismo de la ciudad debido al “estado irreversible” que presentaba. Según el informe de la Inspección de Servicios y del técnico de Medio Ambiente, el ejemplar se encontraba “en estado vegetativo de carácter regresivo”, con dos ramas totalmente secas y sin posibilidad de rebrotes y otras dos ramas verdes en las que se apreciaba una fractura a la altura de la bifurcación del tronco.

 

Debido precisamente a esas fisuras del tronco, así como a la presencia de hongos que pueden pudrir la madera de su base, el informe concluye la necesidad de proceder al apeo del ejemplar, que ya el pasado mes de julio tuvo que apuntalarse para evitar que una de sus ramas desgajadas cayera sobre el tejado del inmueble. Un nuevo ejemplar sustituye ya al viejo ciruelo, cuyo sistema radicular también tuvo que arrancarse, lo que obligó a reponer posteriormente el empedrado del patio con una cama de material permeable.