UPYD considera que la USAL con Ávila actúa como "el perro del hortelano"

Javier Cerrajero

El actual concejal y portavoz municipal de UPyD en el Ayuntamiento de Ávila, Javier Cerrajero, considera que Ávila se encuentra al límite del abandono y el ninguneo por parte de las distintas administraciones.

Para UPYD, las recientes declaraciones del consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, en relación a la negativa de la Universidad de Salamanca para que otra, la Universidad Europea de Madrid, pueda ofertar prácticas y docencia de Medicina en la capital abulense son una muestra más de su indiferencia, abandono y falta de compromiso con Ávila.

 

“Que el consejero diga que el hospital cuenta con 'condiciones más que adecuadas' para dotarle del 'carácter universitario efectivo', y que la Universidad de Salamanca (USAL) lo haya estado ignorando durante años y solo se plantee parchear esta situación tras conocer el interés de una universidad privada, pone de manifiesto que la USAL actúa como el perro del hortelano, critica Cerrajero.


 

“Nuestro hospital tiene asociado una Universidad, la de Salamanca, que ni apuesta ni promociona Ávila; lamentablemente solo reacciona y de manera mediocre, prometiendo prácticas para 25 o 30 alumnos, mientras que hay un centro interesado en ofertar no solo prácticas sino docencia, impartiendo el cuarto, quinto y sexto cursos de una carrera como Medicina. Eso es apostar por Ávila; eso es invertir en Ávila; eso es implicarse con la ciudad”, opina Cerrajero.

 

Para el portavoz municipal de UPYD, todo esto pone de manifiesto que “llevan tiempo liquidando Ávila, y todos sus cargos públicos tenemos la obligación de velar por los intereses y derechos de los abulenses, exigiendo el cumplimiento inmediato de sus obligaciones con Ávila a la Administración, sea cual sea”.


 

UPYD llama a la unidad para poner fin a tanto despropósito y denuncia que Ávila sigue sin un Plan de Empleo específico; las comunicaciones son cada vez peores, menos frecuentes o bloqueadas por un peaje dañino; el escaso sector industrial abulense está constantemente sometido al capricho y la amenaza, y ejemplo de ello es NISSAN; la obligación de la Junta de Castilla y León de invertir por las zonas más desfavorecidas, velando así por la cohesión territorial, se incumple presupuesto tras presupuesto y, a nivel municipal, el Ayuntamiento apenas tiene margen para maniobrar, tras una lamentable gestión heredada.

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