UPA-COAG Ávila también se suma al posicionamiento social contra el proyecto minero de la sierra

Esta organización considera que son más los efectos negativos que tendría en el medio rural de la provincia que los presuntos beneficios que generaría.

La Alianza UPA-COAG de Ávila se suma a las iniciativas privadas y plataformas ciudadanas creadas en la provincia en contra del proyecto minero de la Sierra de Ávila.

 

Esta organización hace suyo también el lema que se está trasladando a las administraciones con un claro y rotundo "NO A LA MINA EN LA SIERRA DE ÁVILA", puesto que bajo su punto de vista "son más los efectos negativos que tendrá para el medio rural de esta zona de la provincia que los potenciales beneficios".

 

La mina que afectaría a los términos municipales de Valdecasa, Narrillos del Rebollar, La Torre y Sanchorreja, y por lo tanto a amplias zonas de la Sierra de Ávila y del Valle Amblés, "tendría repercusiones, no precisamente positivas, para la agricultura y ganadería, y el medio natural de nuestra provincia".

 

La Alianza UPA-COAG de Ávila considera que las administraciones deben de escuchar la voz de los ciudadanos de la comarca y también del sector agrario "puesto que los elementos químicos a utilizar en la extracción de la mina puede afectar al aire, las aguas y el suelo perjudicando gravemente al equilibrio de los sistemas naturales".

 

En este sentido, apelan tanto a la Junta de Castilla y León como a la Diputación Provincial, "para que en su posicionamiento haya una absoluta responsabilidad hacia el medio rural, hacia el campo, hacia los pueblos y hacia las personas que viven y habitan en él".

 

Piden a todas las administraciones máxima transparencia "ante la falta de información suficiente que permita desmontar la  idea de que estamos hablando de técnicas agresivas cuyo fluido a elevada presión con agua, arena y productos químicos emerja a la superficie y permanezca en el subsuelo desde donde podría migrar hacia la superficie o hacia los acuíferos".

 

Desde la Alianza UPA-COAG de Ávila apelan al sentido común de las administraciones "para que escuchen a los ciudadanos y comprueben que una amplísima mayoría de personas no quieren esta mina, puesto que puede poner en peligro la calidad de los productos agrarios y recursos naturales, así como la salud de los propios ciudadanos".