Una terapia detiene y revierte en ratones el cáncer de próstata difícil de tratar

Metastasis de cáncer de prostata E. P.

Los hallazgos del estudio se publicaron en la edición en línea de este jueves en la revista 'Cancer Cell'.

Investigadores del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas (Estados Unidos) han descubierto cómo una forma agresiva de cáncer de próstata llamada cáncer de próstata doble negativo (DNPC, por sus siglas en inglés) se metastatiza al eludir el sistema inmunológico y han conseguido desarrollar una nueva terapia que, cuando se administra en combinación con las inmunoterapias existentes, parece detener e incluso revertir la metástasis en modelos de ratones.

 

El DNPC es difícil de tratar y con frecuencia surge en pacientes tratados previamente con terapias que inhiben los receptores de andrógenos (AR), conocidos por estimular el crecimiento de las células del cáncer de próstata. Los hallazgos del estudio se publicaron en la edición en línea de este jueves en la revista 'Cancer Cell'.

 

Filippo Giancotti, profesor de Biología del Cáncer, explica que un regulador epigenético conocido como el complejo represor de Polycomb 1 (PRC1) coordina el inicio de la metástasis al aumentar la capacidad regenerativa de las células metastásicas y al suprimir el sistema inmunológico y estimula el crecimiento de vasos sanguíneos tumorales o angiogénesis.

 

"Los hallazgos abren nuevos enfoques potenciales para el tratamiento del DNPC, que se ha reconocido recientemente como un nuevo subtipo que surge, al menos en parte, en respuesta al tratamiento con inhibidores de la AR de próxima generación --explica Giancotti--. Demostramos que la PRC1 desempeña un papel "con inmunosupresión en puntos metastásicos y desarrollamos un Metastasis de cáncer de prostata nuevo inhibidor de PRC1 ecaz como tratamiento único y que cooperó con la inmunoterapia de doble punto de control para suprimir completamente la metástasis en los modelos preclínicos de DNPC".

 

A través de la selección genética in vivo, el equipo identicó una citoquina llamada CCL2 como el principal gen pro-metastático inducido por PRC1. CCL2 se une a un receptor de células tumorales llamado CCR4 para aumentar la capacidad regenerativa y a CCR2 en las células inmunitarias, creando un microentorno inmunosupresor e impulsando el crecimiento de los vasos sanguíneos del tumor.

 

"CCL2 también atrae a los macrófagos asociados a tumores (TAMS) y a las células T reguladoras (Treg), que suprimen el sistema inmunológico y estimulan la angiogénesis --continúa Giancotti--. Nuestro estudio demostró que apuntar a PRC1 inhibe el reclutamiento de TAMS y Treg, suprimiendo la metástasis del tumor".

 

El equipo de Giancotti combinó PRC1 con dos tipos de agentes de inmunoterapia, que atrajeron importantes células inmunitarias llamadas células T CD4 y CD8, lo que dio como resultado una "inducción máxima" de la muerte de células tumorales en ratones.

 

"Esto indica que la inhibición de TAMS y Tregs con inhibidores de PRC1 permite que la terapia de doble punto de control no solo reclute sino que también active las células T, lo que causa la regresión de la metástasis", concluye Giancotti.