Una mala segunda parte arruina la victoria al Real Ávila (1-1)

Los jugadores del Real Ávila aplauden al público tras un partido en el que se les escaparon los 3 puntos. Foto: Nicolás García.

El equipo encarnado dominó el partido ante el Real Burgos, pero acusó sus errores defensivos y acabó concediendo el empate.

El Real Ávila ha arrancado con pinchazo su andadura en la temporada 2019/2020 ante un imprevisible y valiente Real Burgos enfrente de su público, en el Estadio Municipal Adolfo Suárez, y que terminó en tablas 1-1. El club encarnado comenzó el encuentro controlando el balón y, poco a poco, fue generando ocasiones de gol. Los burgaleses también crearon peligro en los primeros compases del encuentro, pero esperaban atrás para aprovechar oportunidad al contraataque.

 

En el minuto 30 de partido llegó la primera gran internada. Diego Ortiz se quedó solo contra el portero rival, Ibai, pero logró detener el disparo del jugador local en el uno contra uno. Sin embargo, la delantera abulense recogió el rechace y Rubén Ramiro remató de nuevo a portería para conseguir, esta vez sí, el primer gol del partido para el deleite de la parroquia encarnada. El Real Ávila no bajó la guardia tras el tanto y buscó ampliar la ventaja con más ocasiones, pero ninguna de ellas fructificó terminando la primera parte con el resultado favorable a los locales de 1-0.

 

Tras la reanudación, el conjunto abulense siguió controlando el balón, pero el Real Burgos se quitó los complejos y comenzó a acercarse a su portería con más peligro. Con todo, el Ávila dispuso de dos grandes oportunidades de gol para cerrar el partido: un disparo ajustado de Javi de Mesa que fue rechazado por Ibai e impactó en el poste, y un nuevo uno contra uno. En esta ocasión de Rubo frente al guardameta del equipo burgalés, que estuvo a punto de acabar en gol tras el toque accidental de Carlos, capitán del Real Burgos.

 

En el minuto 71 de partido el equipo visitante aprovechó un fallo defensivo de los encarnados para realizar un disparo que se estrelló en el larguero, pero el rechace cayó sobre Alberto y el delantero del Real Burgos no perdonó y marcó el empate a  un tanto.

 

Tras este gol, el partido cambió por completo. Los burgaleses se afincaron en su defensa para proteger el resultado y a los encarnados les entraron las prisas para intentar llevarse el partido, por lo que comenzaron a atacar con más ahínco, pero sin acierto. Tan solo 4 minutos después del gol visitante, el Real Ávila disputo de una falta directa peligrosa al borde del área, que fue botada por Rubén Ramiro. El disparo fue ajustado, pero debido a su baja potencia el portero rival no tuvo problemas para blocarlo.

 

Tras los cambios y el paso de los minutos, el encuentro seguía empatado, y así sería hasta el final del tiempo reglamentario. Los de Jonathan Prado dispusieron de dos ocasiones en los minutos finales, pero el luminoso ya no se movería, y tras 5 minutos de descuento y varios parones por lesiones de jugadores del equipo burgalés, finalizó la contienda.

 

El Real Ávila encontró el buen juego en una primera parte con acciones de mucha creatividad y personalidad, pero en la segunda parte se esfumó una victoria que parecía cantada. Primer traspiés de la temporada, pero nadie dijo que iba a ser fácil.