Un tablero político revuelto sin necesidad de 4M
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Un tablero político revuelto sin necesidad de 4M

La socialista Ana Sánchez, nueva presidenta de la comisión de las eólicas, con José Luis Delgado (Cs) al fondo. Foto: Ical

Los cambios en Cortes, nuevas comisiones de investigación, las elecciones en Madrid y hasta el 'ruido' de adelanto electoral complican el inicio de la segunda parte de la legislatura con cuitas que no son prioritarias: ahora el único objetivo es ir a por los fondos europeos.

La segunda parte de la legislatura ha empezado con el atisbo de lo que podría ser una 'cuesta abajo' turbulenta en Castilla y León, una amenaza latente que se va a mantener, como poco, hasta una fecha clave del calendario: el 4M. La política nacional suena desde hace días en la clave de las elecciones de Madrid, algo inevitable dada la dimensión de esta 'plaza' para los partidos y el Gobierno central, que está condicionando tanto las declaraciones como, tememos, muchas decisiones que se toman o se dejan de tomar a la espera de lo que ocurra al atípico martes electoral del 4 de mayo.

 

Por supuesto que lo que ocurra en Madrid tendrá incidencia en Castilla y León, pero mientras llega el día y las teorías se convierten en estrategias la comunidad vive con un tablero político ya bastante revuelto sin necesidad de 4M. La 'luz verde' a la supresión casi total del impuesto de sucesiones y donaciones ha sido un oasis, pero la alegría le ha durado poco en términos políticos al Gobierno regional al que esta misma semana le han pintado bastos en el terreno parlamentario y en el ámbito político. El panorama resultante configura, cuando menos, un panorama complejo.

 

Parecía que la pérdida de la mayoría técnica en Cortes tras la moción de censura iba a tener un efecto limitado. Empezó el Gobierno salvando algunas votaciones con los apoyos, en forma de 'sí' o abstención, de Por Ávila, Vox y la procuradora no adscrita. No se podía considerar un bloque en toda regla, pero el ejecutivo contaba con cierta tranquilidad que se confirmó con el voto favorable de territoriales abulenses y el partido de ultraderecha a la sucesión del impuesto por heredar.

 

La situación está aparentemente bajo control, pero en pocos días el viento ha girado de forma súbita y ha pasado a presentarse más incómoda. No es extraño. El bipartito de PP y Cs ya no tiene mayoría en las Cortes y eso tiene consecuencias a nivel de funcionamiento interno: nadie va a dejar pasar la oportunidad de poner de su lado las mayorías parlamentarias si lo tiene al alcance de la mano. Así ha ocurrido con la comisión de investigación de las eólicas, en la que la socialista Ana Sánchez será la nueva presidenta, dicen desde Cs (formación a la que arrebata esta silla) que aprovechando la enfermedad de uno de sus procuradores. A la zamorana le ha faltado tiempo para anunciar nuevas comparecencias, empezando por la del presidente Alfonso Fernández Mañueco.

 

Algo parecido ocurre con la comisión de investigación sobre lo ocurrido en las residencias de mayores. Aquello fue trágico, la mortalidad de estos centros en Castilla y león durante la primera ola fue de las mayores, pese a lo cual en su día la mayoría rechazó la propuesta de una comisión especial. Ahora, el PSOE impulsa de nuevo la propuesta con la seguridad de que ahora sí cuenta con los apoyos necesarios: socialistas, Unidas Podemos, UPL, Por Ávila y la procuradora no adscrita piden su creación y esperan el apoyo de Vox, suficiente para sentar al Gobierno regional a dar explicaciones.

 

Y para completar el laberinto de esta segunda parte de legislatura está el 'ruido' que afecta a la estabilidad. El debate de la moción de censura el Gobierno regional, especialmente desde el PP, abrió la aproximación con un 'socio' que garantizara mayorías de manera permanente o circunstancial: se trata de Por Ávila. La formación abulense parecía dispuesta y posicionada, pero los días pasan y el acuerdo no llega. ¿Un tira y alfloja propio de toda negociación? Veremos, pero por ahora ha servido para que el líder del partido territorial pronuncie la frase más temida: adelanto electoral.

 

Es el mismo fantasma agitado en las horas previas a la tormenta de la moción de censura, el mismo que Fernández Mañueco negó y ha vuelto a negar. Como entonces, no parece un escenario probable: las matemáticas están ahí, pero habría que ver quién se atreve a derribar un gobierno en esta situación, aunque cosas más inverosímiles hemos visto en esta crisis.

 

No obstante, ya se trata de una amenaza seria a la viabilidad de una segunda parte de la legislatura en la que nos jugamos mucho, y eso ya es grave. Una visita anticipada a la urnas no es lo que necesita Castilla y León, ni ninguna otra comunidad, por un sencillo motivo: no es así como vamos a salir de la crisis, más bien será la manera de profundizarla. Ahora lo que toca es dedicar cada minuto a la tarea de conseguir fondos europeos: del jugo que se le saque al plan contra la crisis del Covid depende nuestro futuro. Todo lo demás será una pérdida de tiempo impresentable.