Un rifle tradicional jordano o una estación meteorológica de lujo alemana, entre los regalos al Rey más curiosos

El Rey Felipe VI recibió en 2017 en forma de regalos institucionales un rifle tradicional jordano fabricado de forma artesanal y una estación meteorológica de lujo analógica de la marca alemana Barigo cuyo precio en el mercado supera los 1.200 euros.

Así lo recoge la relación de regalos institucionales recibidos por los miembros de la Familia Real a lo largo de 2017 y que la Casa del Rey ha publicado este viernes en su página web en cumplimiento de su compromiso con la transparencia.

Según reza la normativa sobre regalos aprobado por la institución tras la llegada al trono de Felipe VI, los obsequios institucionales hechos a la Familia Real pasan a pertenecer a Patrimonio Nacional.

Es el destino, por tanto, del rifle que el rey de Jordania entregó al monarca español con motivo de su participación al Foro Económico Mundial sobre Oriente Medio y el norte de Africa, la estación que el presidente alemán Joachim Gauck le regaló con ocasión de un almuerzo entre ambos o la bicicleta plegable que le obsequió el alcalde de Londres.

La Familia Real recibió en 2017 un total de 429 regalos en el marco de sus actividades oficiales, medio centenar más que el año anterior debido a la menor actividad en el año de la legislatura fallida de 2016.

La mayoría de ellos iban dirigidos al monarca, si bien otros 107 eran obsequios hechos al matrimonio. A la Reina Letizia en exclusiva se destinaron otros 79 detalles, como bolsos, libros o el pastillero que le regaló la duquesa de Cornualles, esposa de Carlos de Inglaterra.

UNA DAGA PARA DON JUAN CARLOS

Los reyes eméritos, dada su menor actividad oficial, tan sólo fueron destinatarios de ocho regalos, en el caso de Don Juan Carlos, y de dos Doña Sofía. Entre los obsequios recibidos por el rey emérito, figura una daga tradicional saudí, unos gemelos y varios libros.

La Princesa de Asturias, a pesar de que aún no tiene agenda en solitario, también recibió dos regalos pensados expresamente para ella, el libro 'Una princesa educada en valores' que le obsequió un colegio público de Avilés (Asturias) y una camiseta del Atlético de Madrid que le regaló el club de fútbol rojiblanco.

La normativa interna de la Casa permite a la Familia Real aceptar también regalos personales (los que no se enmarcan en la actividad oficial) siempre y cuando no excedan "los usos habituales, sociales o de cortesía", que es el límite que introduce la Ley de Transparencia.

Cuando los regalos personales excedan dichos usos, pero se considere que pueden ser aceptados, pasarán a tener el mismo tratamiento que los regalos institucionales "o bien serán cedidos a una entidad sin ánimo de lucro que persiga fines de interés general", reza la norma. Sin embargo, y a diferencia de los regalos institucionales, la Casa del Rey no dará publicidad a los regalos personales aceptados ni a aquellos cedidos a alguna entidad sin ánimo de lucro.

Es una comisión formada por altos cargos de la Casa del Rey la que valora cada regalo --teniendo en cuenta su valor histórico, estético o económico-- y propone su calificación como institucional o personal. En el caso de los obsequios personales que no vayan a disfrutar los miembros de la Familia Real, la Casa del Rey decide si los cede a Patrimonio Nacional o a una entidad sin ánimo de lucro que persiga fines de interés general.

Junto a la relación de regalos de 2017, la Casa del Rey ha publicado los resultados de la auditoría externa a la que se somete desde 2015 y que realiza la Intervención General del Estado, que no ha detectado anomalías y que confirma que la institución cerró 2017 con un superávit de 247.842,97 euros.
 

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