Tres de cada cuatro infartos se dan en casa. Recomendaciones para intentar manejarlos

Infarto

La Fundación Español del Corazón, perteneciente a la Sociedad Española de Cardiología (SEC), alerta de la necesidad de educar a la población en el manejo de los paros cardiacos ya que, de los alrededor de 30.000 que se registran en España cada año, el 75 por ciento se producen en el hogar.

Los cardiólogos consideran clave que la población sepa reconocer los principales síntomas que pueden alertar de la presencia de un problema cardiaco, como el dolor torácico, la disnea, la pérdida de conciencia o la crisis hipertensiva.

 

Si se presenta un dolor parecido a una opresión en el centro del pecho es posible que se esté sufriendo una angina de pecho o un infarto de miocardio, aunque en muchas ocasiones el dolor se irradia a la mandíbula, el cuello o incluso al brazo izquierdo o a los dos brazos.

 

En el caso de que el dolor torácico se presente muy intensamente y de forma brusca en el centro del pecho y se irradie hacia la espalda, la mandíbula o el estómago, puede deberse a que se está sufriendo una patología de la aorta.

 

Por el contrario, un dolor torácico de aparición brusca y acompañado de una falta de aire o pérdida de conciencia transitoria puede ser señal de tromboembolismo pulmonar.

 

En cuanto a la disnea o dificultad para respirar, cuando aparece de forma brusca es otra urgencia cardiológica que hay que vigilar cuando va acompañada de dolor torácico, palpitaciones y/o hinchazón en las piernas los días previos.

 

Asimismo, las crisis hipertensivas deben preocupar cuando van acompañadas de mareos, cefaleas u otros síntomas. Si la presión arterial está por encima de 180/110 mmHg hay que acudir al centro de salud o a urgencias ya que puede provocar una angina de pecho o un ictus.

 


MAXIMIZAR LA SUPERVIVENCIA Y MINIMIZAR LAS SECUELAS

 

Especialmente si se ha sufrido un infarto o un ictus, poner en alerta rápidamente al servicio de emergencias es esencial para maximizar las posibilidades de supervivencia y minimizar las secuelas.

 

Y en el caso de que se haya producido un infarto, y tras haber llamado a urgencias, es muy importante actuar y realizar las maniobras de resucitación, algo que sin embargo sólo es capaz de hacer el 10 por ciento de la población en España. 

 

Actualmente, según datos del Consejo Español de Resucitación Pulmonar, la supervivencia tras una parada está en el 5 por ciento pero con la respuesta correcta y realizando una reanimación cardiopulmonar se puede llegar al 15 por ciento.

 

Para realizar el masaje cardiaco, se deben colocar las manos entrelazadas encima de la región central del pecho y proceder a la realización de 90 compresiones torácicas por minuto. Se recomienda que las personas no expertas realicen únicamente las compresiones torácicas y de la manera más sostenible posible, dejando la práctica de las ventilaciones (boca a boca) al personal experto.