Trato Ciudadano pone en duda la imparcialidad de las oposiciones a Bombero

Trato Ciudadano, en la persona de la concejala Alba Moreno, ha envíado al alcalde de Ávila, José Luis Rivas, una carta en la que pone en duda la imparcialidad de las oposiciones a Bombero-Conductor convocadas recientemente por el Ayuntamiento. Piden por ello la suspensión del proceso selectivo. Adjuntamos la carta íntegra.

"Recientemente, ha tenido lugar un proceso selectivo para la provisión de tres plazas de Conductor-Bombero por el Ayuntamiento de Ávila, ya finalizado, en el que han aprobado dos personas y quedado vacante la tercera plaza. Circunstancialmente, y sin prejuzgar sus méritos, el primer seleccionado ha resultado ser D. M. D. L., que coincidentemente es hijo del actual Jefe de Bomberos del Ayuntamiento.

 

No son necesarias mayores explicaciones entre las avisadas gentes, ni fecunda perspicacia,  para entender que se hiciesen lenguas, desde el inicial conocimiento de la propia lista de aspirantes, para pronosticar el resultado final del escrutinio de las oposiciones. Esa era la realidad palpable que en aquellos momentos previos se nos informaba, lo fueron en el transcurso del proceso selectivo, y se confirmó finalmente con los resultados. Es la realidad de la calle y es la conclusión que trasladamos.

 

La decisión final de aprobar la lista de admitidos le corresponde al alcalde, una vez elevados por el tribunal calificador los resultados y zanjadas preceptivamente las reclamaciones; por lo que se trata de una responsabilidad que asumirá personal e intransferiblemente la máxima autoridad municipal. Será, como todo proceso selectivo una “construcción administrativa de la realidad social”, en este caso, el proceso selectivo seguido para las oposiciones de Conductor-Bombero. Pero, evidentemente, aceptará el conjunto de hechos y decisiones que han propiciado el resultado final.

 

Frente al inexorable, y previsible como parece el caso, devenir administrativo, Trato Ciudadano tiene asumido un compromiso político sobre el “principio de realidad”. Y es el caso que ahora, ese principio de realidad, clama por demandar explicaciones que son del todo razonables. Esa realidad, de la que es posible hablar sin censuras, demanda una severa explicación sobre el aspecto meramente estético,  de que puedan coincidir las figuras del Jefe del Bomberos y su propio hijo en el proceso selectivo conscientes de que ello puede terminar en una relación de servicio marcadamente “peculiar” y administrativamente poco natural. Digamos, que poco beneficiosa para el servicio. Este es el caso, parece evidente que la “construcción administrativa” y el “principio de realidad” discrepan sonoramente.

 

Pero, las dudas razonables parecen haberse extendido a lo largo del proceso selectivo, lo cual es por demás preocupante para los propios funcionarios actuantes.  Se tienen certezas de que el sobre del primer cuestionario se encontraba abierto antes del comienzo de la prueba, lo que de acreditarse anularía de partida el proceso selectivo todo por quiebra del proceso de custodia, se han reconocido graves errores (existencias de respuestas múltiples) en el propio proceso de revisión, no había certeza de respuestas por carencia de copias del cuestionario efectuado ni plantilla maestra sobre la exactitud de lo planteado, existía desproporción en las preguntas de cultura general sobre las del resto del temario y aún así proliferaban las particularidades sobre Ávila. Es, en definitiva, altamente improbable que el primer examen lo aprobasen solo diez personas y todas de Ávila, sobre un total de casi doscientas.

 

Sobre las pruebas físicas pesan la posible contaminación de jueces, conocedores de los aspirantes, desfallecimientos y consiguiente retraso de pruebas, etc. Y, finalmente, el inexplicablemente cambio de vehículo (para una oposición de Conductor-Bombero) a uno de mucha menor envergadura y dificultad del que deberá utilizarse habitualmente para la evaluación de destreza.

 

Entendemos que sería imprescindible la realización de un severo escrutinio sobre la realización de las pruebas, inclusive con intervención de una investigación gubernativa, al tratarse del ejercicio de funciones públicas y de propiciar un resultado que debe ser asumido por el Ayuntamiento. La alcaldía debería sopesar, evaluadas las circunstancias, la pertinencia de suspender el proceso selectivo desde un principio y reiniciarlo nombrando un tribunal imparcial y diferente. Decisiones en las que contaría con todo nuestro apoyo.

 

Atentamente le saluda.

 

Fdo. Alba Moreno Tejedor.

 

P.D. Lógicamente, y por tratarse de un asunto administrativo, interesamos una contestación en forma por escrito".