Todos los detalles de la boda de Diego Matamoros y Estela Grandes

DIEGO MATAMOROS Y ESTELA GRANDES

Diego Matamoros y Estela Grandes se han dado el 'sí, quiero' en una finca situada en la localidad madrileña de El Escorial. Sin lugar a dudas todas las miradas estuvieron centradas en si Kiko Matamoros acompañaría o no a su hijo Diego en este día tan importante en su vida.

El novio acudió*a la Finca donde tuvo lugar el enlace acompañado por su hermana Laura Matamoros, madrina de la ceremonia, en un coche de época y a toda velocidad con el objetivo para guardar la exclusiva.

Sin embargo, no acudieron muchos rostros conocidos.  Nacho Montes quiso pararse a hablar con la prensa a la entrada de la Finca. El periodista acudió a la boda con Benji Aparicio como copiloto, el cual no ha querido desvelar si su hijo Matías estaría o no presente en este día tan especial para la familia.

La entrada de los novios en la ceremonia fue a ritmo de música de violín y posteriormente los amigos y familiares procedieron a la lectura de textos. A continuación, se sirvió un cocktail a todos los invitados e inmediatamente después, la novia lanzó el ramo siguiendo la tradición.

Sobre las diez de la noche pasaron a la zona donde se llevó a cabo la cena y donde, antes de degustar una deliciosa crema acompañada de solomillo, brindaron a la par que Diego interpretaba una canción mexicana. Entre plato y plato, un DJ amenizó la noche acompañado por los trucos de magia del Mago Scott.

Según datos filtrados por el programa Sálvme Estela y Diego cortaron juntos la tarta nupcial y posteriormente pasaron al momento más esperado por los invitados de cualquier boda: la barra libre y la música que duró hasta las cinco de la mañana.

 

¿Y SOBRE EL PADRE DEL NOVIO?

 

Tras mucha incertidumbre el que apareció en la ceremonio fue Kiko Matamoros, padre del novio. 
Con rostro muy serio, Kiko ha acudido solo a la finca de El Escorial donde ha tenido lugar la ceremonia. "Tengo que estar aunque no esté loco de contento porque no son las circunstancias en las que me gustaría estar (...) No vengo a emborracharme ni a divertirme, vengo a ver casarse a mi hijo y a su mujer y a estar con todos mis hijos un rato. No es conveniente ni necesario lo contrario", ha asegurado.

 

El elemento que le ha hecho tomar esta decisión es que no ha querido "tomar una decisión de la que poder arrepentirme". Como era de esperar, este día hay que dejar de lado los conflictos por lo que Kiko lo tiene claro: "Saludaré correctamente a mi ex mujer. Yo no vengo a amargarle la vida a nadie", dijo a la entrada.