Terciado se sienta en el banquillo el día 6 de junio por llevarse 1,2 millones de euros de Cepyme

El expresidente de Cecale y Cepyme acaba frente al juez para responder del sueldo y remuneraciones que se puso en la patronal de las pequeñas y medianas empresas. Se le piden cuatro años de cárcel y un millón de euros de fianza.

El que fuera presidente de la patronal de Castilla y León, Jesús María Terciado, ya tiene fecha para su paso por el banquillo de los acusados en el caso Cepyme. Será el próximo día 6 de junio para responder de las acusaciones de haberse llevado 1,2 millones de euros de la patronal de las pequeñas y medianas empresas, de la que fue presidente nombrado por Gerardo Díaz Ferrán. Junto a Terciado, la Audiencia Provincial de Madrid ha decidido abrir juicio oral y ha citado para la misma fecha a tres de sus secretarios generales en lo que es una enmienda a una época llena de sospechas, la que abarca los años que Terciado estuvo de presidente de la patronal castellana, presidente de Cepyme y vicepresidente de CEOE.

 

En un auto al que TRIBUNA ha tenido acceso, la audiencia cita a Terciado y a varios miembros de su cúpula directiva. Entre todos, urdieron un sistema para que el expresidente cobrara a través de dos sociedades de su propiedad, Ingasert y Tecrucyl, con las que facturó a Cepyme 1,2 millones de euros de manera irregular. Cuando una denuncia de la patronal salmantina CONFAES sacó a la luz esta situación, maniobró para firmarse a sí mismo como presidente un contrato de alta dirección también ilegal: los estatutos de Cepyme no contemplan que el presidente ejerza por un sueldo.

 

El pasado 26 de octubre de 2016, la Audiencia Provincial de Madrid decidió abrir juicio oral a Terciado y procesarle por los delitos de estafa, falsedad y apropiación indebida, por los que se le piden cuatro años de cárcel y una fianza de casi un millón de euros. Y junto a él, la cúpula de la historia reciente de Cepyme, incluido el antecesor de Terciado y tres secretarios generales. Todos tendrán que comparecer el día 6 de junio para prestar declaración como acusados y para el día 7 de junio se completará la testifical y se emitirán conclusiones.

 

JUICIO A UNA ETAPA DUDOSA

 

Este juicio es la culminación de un proceso que obligó a Terciado a abandonar la presidencia de Cepyme y también con anterioridad la de la patronal de Castilla y León, Cecale, dejando atrás un legado dudoso: números rojos de 1,9 millones en Cepyme y la quiebra virtual de Cecale y de las organizaciones provinciales que la componen, organizaciones a las que sumió en serios problemas mientras como presidente disfrutaba de gastos personales casi sin límite. En ambos casos, fueron las denuncias de la patronal salmantina CONFAES las que lograron sacar a la luz lo que Terciado había ocultado.

 

Terciado acabó reprobado por la patronal Cecale, de la que tuvo que salir por la puerta de atrás por el escándalo de sus gastos con la tarjeta de crédito corporativa, y que dejó en situación muy delicada por una gestión que una auditoría interna calificó como irregular. Pero todavía tenía pendiente dar cuentas por lo ocurrido en Cepyme, cuestión que se va a ventilar ahora en los tribunales.

 

 

GASTOS SUNTUOSOS CON LA TARJETA DE CECALE

 

Terciado salió airoso el envite en los juzgados de Valladolid por una mera cuestión de forma: la juez estimó que siendo reales los gastos desmesurados y abusivos no existía reglamentación sobre el uso de los mismos. En Cecale, con la colaboración de algunas provincias, embarcó a la organización en la construcción de una nueva sede que ha llevado a la patronal autonómica a pasar por una situación económica comprometedora.

 

Sin embargo, su delicada situación en Cecale le obligó a mover ficha en Cepyme, coincidiendo en fechas la demanda de Confaes en Valladolid por sus cobros en Cecale con la interrupción de la facturación falsa en Cepyme, sustituyéndolos por un contrato de alta dirección que se realizó a sí mismo, uno de los motivos por los que ahora se sienta en el banquillo.

 

 

UN SUELDO MILLONARIO EN CEPYME

 

Así ha acabado la decisión que, en 2010, tomó Jesús María Terciado a su llegada a Cepyme. Aunque los estatutos de la patronal contemplaban el cargo de presidente como honorario y sin sueldo, el empresario abulense utilizó un sistema irregular para cobrar una importante remuneración. Durante más de dos años, desde junio de 2010 a octubre de 2012, facturó a Cepyme a través de dos de sus empresas por trabajos ficticios de asesoría. Cada mes  se emitía factura a favor de Ingasert y Tecrucyl: en total, más de 730.000 euros.

 

En 2012, Terciado decidió cambiar de sistema y, a espaldas de la asamblea de Cepyme, se firmó a sí mismo un contrato de alta dirección para tener sueldo. Se puso una remuneración de 140.000 euros, más dietas, tarjeta a su disposición, gastos de representación… Cuando sus artificios para vivir de su cargo salieron a la luz, fue expulsado de Cepyme. Para entonces, y según la justicia, el daño a las arcas de la asociación patronal había superado los 1,2 millones, lo que había detraído Terciado de manera irregular como presidente.

 

En noviembre de 2014, Cepyme obligó a Terciado a dimitir como presidente ante el escándalo de los cobros irregulares. Ahora esta decisión le sienta en el banquillo donde se enfrenta a una petición de cuatro años de cárcel por parte de la fiscalía y que le obligará a depositar una fianza de 967.418 euros; si no lo hiciera, se le embargarán bienes hasta cubrir esta garantía.