Surge una nueva plataforma contra la Planta de Escombros de Mingorría

Un nutrido grupo de vecinos de todas las edades y condiciones se reunió en el Ayuntamiento atendiendo a la convocatoria pública y abierta a toda la ciudanía que había hecho el grupo municipal de Izquierda Unida.

Coincidiendo con el trámite de información pública al que está sometido el proyecto de una Planta de Reciclaje de Residuos de Construcción y Demoliciones (R.C.D.), que se proyecta instalar en Mingorría, un nutrido grupo de vecinos de todas las edades y condiciones se reunió en el Ayuntamiento atendiendo a la convocatoria pública y abierta a toda la ciudanía que había hecho el grupo municipal de Izquierda Unida.

 

La reunión, de la que nació una 'Plataforma de No a la Planta de Escombros', fue una asamblea informativa, reivindicativa y de puesta en común sobre el proyecto, su tramitación administrativa y los posibles perjuicios que puede causar este tipo de instalaciones.

 

De igual manera, se consideraron las circunstancias y motivos que justificarían la formulación de alegaciones a la vista de las características del emplazamiento elegido por sus promotores privados, la empresa abulense Reciclaje Medioambiental de Castilla y León, S.L. (REMECAL).

 

Para comprender mejor cómo funcionan las plantas de reciclaje de escombros se proyectó un vídeo de una de ellas en activo, donde pudo apreciarse el movimiento de maquinaria, el ruido que produce, el trasiego de camiones, la polvareda que se levanta, los materiales que se tratan y el impacto que se produce, aparte de las infraestructuras que requieren. Además, sólo se crearían dos puestos de trabajo "en precario".

 

En este encuentro se concluyó que la cercanía con la población, cuya distancia desde el límite de la parcela hasta las primeras viviendas del pueblo es de menos de cuatrocientos metros, debería impedir que su emplazamiento sea autorizable, tal y como establecía el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres y Peligrosas, y también las normas urbanísticas municipales.

 

Igualmente se puso de manifiesto que se trata de un proyecto que inició su tramitación en 2008, que cuenta con la Declaración de Impacto Ambiental aprobada por la Junta de Castilla y León publicada el 25 de abril de 2013, de donde resulta que las instalaciones proyectadas se localizan en un espacio incluido en la Red Natura 2000, protegido como zona ZEPA 'Encinares de los ríos Adaja y Voltoya', y dentro del hábitat protegido por el 'Plan de Recuperación del Águila Imperial Ibérica', lo que según los Planes Integrales de Residuos de Castilla y León hacen desaconsejable tal emplazamiento, al margen de las medidas correctoras que pudieran establecerse.

 

Después de unos años de paralización, el proyecto fue revitalizado por los promotores al solicitar con fecha con fecha 11 de noviembre de 2014 la correspondiente licencia urbanística, tramitándose ahora la autorización de uso excepcional en suelo rústico que debe valorar el interés público y la excepcionalidad a su emplazamiento, frente a los valores naturales y medioambientales de esta parte del municipio.

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