Solosancho presentará ante el Procurador de lo Común una queja por la "reducción de médicos" en el Valle de Amblés

El Pleno del Ayuntamiento de Solosancho ha aprobado plantear una queja ante el Procurador del Común y, si así lo determinan los asesores jurídicos, presentar un recurso contencioso-administrativo contra la ORDEN SAN/91/2014, de 13 de febrero, y contra el DECRETO 5/2014, de 13 de febrero, ambos publicados en el BOCyL del jueves 20 de febrero pasado, normas por las cuales se convierte en definitivo "el tijeretazo 2 de médicos en esta zona del Valle Amblés

Es preciso recordar a este respecto que el propio Procurador del Común ha anunciado ya una actuación de oficio respecto de la reordenación de la atención primaria en toda Castilla y León.

 

Según el Alcalde de Solosancho, Benito Zazo, estas dos acciones aprobadas en Pleno se fundamentan en que, según entiende este Ayuntamiento, se trata de una decisión de la Junta de Castilla y León absolutamente injusta para esta zona de la provincia y disminuye la calidad en la atención sanitaria en estos pueblos. Según lo acordado en el Pleno de este Ayuntamiento, existen tres evidencias que demuestran tal injusticia:

 

1. Se trata de un recorte absolutamente desproporcionado en relación con la disminución real  de tarjetas sanitarias.


2. Se produce un agravio comparativo entre la Zona de Salud de Muñana y otras zonas de salud, por cuanto que el Valle Amblés es una de las zonas más perjudicadas de toda la provincia y de toda Castilla y León.


3. Finalmente, la decisión la ha tomado la Junta de Castilla y León de forma absolutamente unilateral, sin tener en cuenta la opinión de los afectados ni contar siquiera con el Consejo de Salud de la Zona, máximo órgano colegiado de participación en su ámbito geográfico.

 

Respecto de la primera de las evidencias, cualquiera puede comprobar que entre 2012 y 2014, es decir, en menos de dos años, se ha producido un recorte del 37,5 % de los médicos que atienden esta zona, pero si se tiene en cuenta la disminución real del número de tarjetas sanitarias, tal y como esgrime la propia Junta de C y L como argumento definitivo para “trasladar médicos desde las zonas rurales”, en los últimos 7 años la disminución de tarjetas en la Zona es sensiblemente inferior dado que representa tan solo un 14,07 % (efectivamente, en 2005 había en la Zona 3.142 tarjetas y en 2012 2.700, es decir, en 7 años se ha producido una disminución de 442 tarjetas).

 

En cuanto al agravio comparativo respecto de otras zonas, es preciso subrayar que, después de la reestructuración de la Atención Primaria de 2014, la media de pacientes por médico en la Provincia de Ávila es de 512, mientras que en la Zona de Salud de Muñana se supera dicha cifra hasta alcanzar los 528 pacientes por cada médico, muy por encima de otras zonas rurales de Ávila y de Castilla y León con similares características y todo ello a pesar de se trata de una zona ya de por sí difícil por cuanto que tiene el agravante de ser la 4ª zona de las 22 de Ávila que más índice de envejecimiento tiene (el 39 % de sus habitantes son mayores de 65 años), tiene un total de 3.236 habitantes empadronados en 15 municipios (28 localidades-26 consultorios) diseminados en un área de 403 km/2, a lo que se suma una climatología de montaña muy adversa en invierno y con una media de 1.200 m de altitud.

 

Y por último es preciso hacer hincapié en que la decisión tomada por la Junta de Castilla y León se ha hecho de forma unilateral y sin tener en cuenta para nada la opinión de los propios afectados ni de sus representantes. Ni siquiera se ha contado con el parecer del Consejo de Salud de la Zona de Munaña, que es el órgano colegiado de participación en su ámbito geográfico y en él están representados los ayuntamientos, los centros educativos, las asociaciones de consumidores y usuarios, las asociaciones de vecinos, las asociaciones de madres y padres de alumnos, las organizaciones sindicales y también las organizaciones empresariales, tal y como establece la propia normativa de aplicación al respecto.