“Solo el amor es lo que da valor a todo”

Por Herminia Díaz Mayoral

Solo el amor. Por eso vuelvo a escribir para manifestar a través de este medio de comunicación, que amamos nuestra tierra y la queremos dar el valor que la corresponde. Que somos de pueblo, llevamos dentro nuestros pueblos, sentimos y nos duele todo lo que pueda hacerles daño. Allí hemos nacido, allí nos criamos y aunque posteriormente por distintos motivos partimos, allí nos enseñaron a amar, a compartir, a solidarizarnos con nuestros vecinos, a estar atentos a las necesidades de los otros, a cuidar de nuestros abuelos. Nos educaron en la fe y entre otros valores nos enseñaron a ser generosos, sencillos, humildes, alegres y fuertes. Porque somos fuertes, como fuertes trabajadores y tenaces fueron nuestros padres, hermanos y abuelos, con los que convivimos y a los que vimos trabajar la tierra de sol a sol, con el sudor de su frente, con gran esfuerzo y la fuerza de sus manos: arrancando algarrobas, arando, sembrando y recolectando cereales, almacenando el grano y la paja, cultivando los huertos, segando y amontonando la hierba de los prados, recogiendo las bellotas, con la hoz, el arado, la azada, carros y bueyes entre otros utensilios y aperos de labranza para hacer productiva, limpia y fértil la tierra que les vio nacer. Ellos contribuyeron a que estos campos y paisajes fueran aún más bellos. De ellos vivieron y así nos los dejaron.

 

Ahora nos toca a nosotros. Por eso estamos aquí, para defender lo que tanto amamos y heredamos de nuestros mayores. En estos tiempos recios como diría Santa Teresa: mujer fuerte, santa, monja, escritora, emprendedora, mujer que no necesita más presentación.

 

Algunas/os de los que leáis este escrito posiblemente no tengáis la experiencia de haber nacido o vivido en un pueblo, y puede que os cueste algo más comprender lo que nosotros sentimos, amamos y queremos preservas, conservar y transmitir. Pero estoy segura de que a todos os gusta salir al campo, conocer pueblos, caminar y contemplar paisajes respirando aire limpio y puro, beber agua fresca en fuentes que encontramos a nuestro paso, compartir con familiares y amigos o en soledad todo lo que nuestros sentidos perciben.

 

Pues bien, con la fe que heredamos de nuestros padres y abuelos y con la esperanza de construir entre todos un mundo mejor, os invito a que nos acompañéis en la concentración que tendrá lugar en Ávila el sábado día 13 del presente mes, partiendo a las seis de la tarde del Paseo del Rastro y finalizando más tarde en la Plaza de Santa Ana, para decir:

¡No a la mina en el Valle del Corneja!

¡No a la mina en la Sierra de Ávila!

¡No a la mina en la Sierra de Yemas!

 

Con el fin de evitar que estos proyectos mineros contaminantes no destruyan nuestros campos, nuestras formas de vida y dañen nuestra salud. Con alegría, a pesar del sufrimiento y en paz (porque nosotros somos gente de paz), defenderemos nuestra tierra a sabiendas de que quien defiende la tierra defiende la vida de toda la humanidad.

 

Gracias