Silván quiere un PP al servicio de todos y "no un aparato al servicio de unos pocos"

Antonio Silván a su llegada a la sede del PP en Salamanca con Rosa Valdeón.

El leonés celebra un acto con medios de comunicación en Salamanca sin presencia de militantes por un acuerdo con su rival. Se vuelca en dar el protagonismo a las bases porque sólo así se puede que conseguir "un PP del siglo XXI y no del siglo XX".

Antonio Silván, precandidato a presidente del PP de Castilla y León, han acentuado esta tarde en Salamanca una de las líneas de su campaña, la disparidad entre el partido que hay ahora y el que pretende para el futuro. El leonés quiere "un PP abierto, más abierto, más participativo y más ilusionado", que supere las dotes de apertura, participación e ilusión que ya tiene. Silván ha evitado hacer declaraciones sobre su contrincante, del que ha dicho que es "amigo y compañero", no obstante ha guardado silencio cuando los medios le han preguntado si su rival es también "el candidato de los afiliados".

 

En el acto ha llamado la atención la ausencia total de militantes. Según ha explicado después Silván, los dos candidatos pactaron que las visitas a las provincias natales del rival fueran simples ruedas de prensa, como ya pasó el lunes en León con Mañueco. Con todo, ha sorprendido que no acudiera a recibir a Silván ningún cargo orgánico: ni el presidente ni el secretario provincial estaban allí. Silván ha estado acompañada por la procuradora zamorana y exvicepresidenta, Rosa Valdeón.

 

Pero donde ha echado el resto ha sido en su defensa de un PP por y para los afiliados. Silván cree que sólo volcándose con los afiliados se puede que conseguir "un PP del siglo XXI y no del siglo XX", una clara referencia a la diferencia entre decidir por el sistema del 'dedazo' y contar con la participación de las bases. Para Silván, el afiliado es clave para dotar de nuevas ideas, "que tienen que salir del último pueblo de Salamanca", para llevarlas a las políticas del partido. "El PP tiene que ser generador de ideas y proyectos, no sólo un mantenedor de gobiernos, y ¿las ideas de dónde vienen? De la calle", ha dicho.

 

Para Silván, es necesario un cambio y una renovación, "no sólo de nombres, la renovación tiene que ser de ideas, de implicación y de ilusión". "Me niego a que los afiliados estén en el partido sólo en tiempo electoral", ha dicho. El leonés ha vuelto a marcar la diferencia entre lo que él pretende, escuchar más a los afiliados, y el funcionamiento del partido desde el aparato. "No quiero ser aparato, quiero ser un afiliado más. Quiero que la organización se ponga al servicio de todos y no el aparato al servicio de unos pocos", ha dicho.