'Scripta', 23 manuscritos promocionan en Madrid el octavo centenario de la USAL

Fotos: De la Peña

La exposición 'Scripta. Tesoros manuscritos de la Universidad de Salamanca' promocionará desde este jueves en la Biblioteca Nacional el octavo centenario de la institución académica salmantina, que dio lugar a la formación de la primera universidad en España.

La exposición “Scripta. Tesoros manuscritos de la Universidad de Salamanca” promocionará en el Salón italiano de la Biblioteca Nacional el VIII Centenario de la USAL a través de las singularidades de la valiosa colección salmantina, que dio lugar a la formación de la primera biblioteca universitaria en España y una de las primeras de Europa.

 

Así se ha destacado hoy en la presentación de la muestra que inaugurarán mañana Sus Majestades los Reyes, presidentes de honor de la Comisión Interinstitucional para la conmemoración del VIII Centenario de la creación de la Universidad de Salamanca, y cuyo contenido y objetivos avanzaron Ana Santos Aramburo, directora de la BNE, Daniel Hernández Ruipérez, rector de la USAL, y Margarita Becedas, comisaria de la exposición, patrocinada por las empresas salmantinas Grupo Feltrero y Global Exchange, representadas por su presidente, Juan Luis Feltrero, y por su vicepresidente, Juan Antonio Alanís.

 

'Scripta' reúne, por primera vez juntos fuera de la Universidad, 23 singulares manuscritos de los 2.815 que conforman la colección universitaria, escogidos y organizados de manera que permiten dos niveles de lectura: el primero, más genérico y didáctico, proporciona una visión global de la historia del libro manuscrito en nuestro ámbito geográfico; el segundo nivel, más específico, indaga en la formación y características singulares de la colección salmantina.

 

El recorrido se inicia con las obras que datan los inicios de la Universidad de Salamanca, “Chronicon mundi”, de Lucas de Tuy, códice que contiene la primera noticia sobre la creación del Estudio salmantino en 1218, y las “Constituciones del papa Martín V”. Asimismo “Scripta” reconstruye la historia del manuscrito europeo, desde los códices medievales visigóticos hasta los manuscritos coetáneos de la imprenta a través de cuatro épocas: “Los libros monásticos  y el scriptorium”, con códices de los siglos XI y XII copiados en ámbitos monásticos para uso propio del monasterio o por encargo de príncipes; “Vida ciudadana, Universidades y Taller Alfonsí”, con copias de la última etapa medieval, presenta libros confeccionados ya en talleres urbanos, mientras aún los escritorios religiosos producían notables ejemplares; “El humanismo y las lenguas vernáculas” cede el protagonismo a la lengua romance derivada del latín, como vehículo para la literatura y las obras científicas; “Conviviendo con la imprenta”, recoge manuscritos del siglo XVI, desde los más humildes hasta los dedicados a monarcas.

 

Además del recorrido histórico del libro manuscrito, “Scripta” incide en las principales características de la colección salmantina, desde su variedad temática, con obras que exceden las enseñanzas universitarias de la época, o las diversas procedencias que, a lo largo de los siglos, han formado la colección, desde ejemplares adquiridos o escritos por y para la Universidad, a donaciones de colecciones nacidas en otras instituciones, como la Compañía de Jesús, o procedencia institucional de los colegios mayores y menores surgidos en torno a la Universidad desde el siglo XV.

 

“La Universidad de Salamanca cuenta con un importantísimo patrimonio histórico y cultural, resultado de sus casi 800 años de historia” señaló el rector, Daniel Hernández Ruipérez, quien también destacó que “es una gran universidad del mundo hispánico, pionera de ideas tan revolucionarias para la época como que todas las personas tienen derechos, que las naciones pueden obligarse por normas internacionales o que el comercio debe regirse por normas justas de mercado” y recordó que la celebración del Octavo Centenario de su creación es también el cumpleaños del sistema universitario español y en Español.

 

La comisaria de la muestra Margarita Becedas, por su parte, ha señalado que se trata de una “oportunidad única de ver juntos 23 ejemplares manuscritos de los más de 2.800 que tiene la biblioteca universitaria más antigua de España y una de las más antiguas de Europa”.

 

Desde mañana, 4 de mayo, día en que la exposición será inaugurada por Sus Majestades los Reyes, hasta su clausura el 4 de junio, los visitantes podrán disfrutar de manuscritos originales de tanto valor para nuestra cultura como el “Libro de Buen Amor”, del Arcipreste de Hita, obra cumbre de la primitiva literatura en castellano, o el “Liber mozarabicus canticorum et horarum”, copiado en 1059 para la reina Sancha, esposa de Fernando I y heredado por su hija doña Urraca.

 

Entre los códices que se exponen también destacan, entre otros, por su singularidad o valor históricas: “Astronómico Real” (Alonso de Santa Cruz -1543-1557), traducción al castellano de un compendio de obras astronómicas inicialmente para Carlos V aunque, al demorarse, se le dedicó a Felipe II; “Dioscórides” (De materia médica siglo XVI), copiado antes de 1499 en Corfú (Grecia) y que recoge todo el saber farmacológico de su tiempo; el “Armorial” de Steve Tamborino, que fue propiedad de Agustín de Torres, Rey de Armas de los Reyes Católicos, y es considerado como la joya de los armoriales españoles del siglo XVI al recopilar multitud de escudos de armas de diferentes personas o linajes, fundamentalmente de la zona aragonesa; la “Exposición del libro de Job”, de Fray Luis de León, que la censura silenció durante dos siglos, o “Luz de Navegantes”, de Baltasar Vellerino de Villalobos -1592-, obra que nunca se publicó al contener información estratégica como, por ejemplo, la ubicación de las artillerías y defensas en diferentes fortificaciones y puertos.

 

El horario de visita de 'Scripta' será hasta su clausura, el 4 de junio, de 10 a 20 horas de lunes a viernes y los sábados, de 10 a 13 horas. El acceso hasta el Salón italiano será por la escalinata principal. La entada es gratuita, aunque, en la Biblioteca Nacional, es imprescindible acreditarse con el DNI.