"Resistencia silenciosa" del sector textil para eventos de CEOE Ávila tras acumular pérdidas del 80%
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"Resistencia silenciosa" del sector textil para eventos de CEOE Ávila tras acumular pérdidas del 80%

Trajes bodas.

Susana Sáez, responsable de la empresa D´nsueño, asegura que desde hace un año sobreviven con las escasas bodas y comuniones.

Susana Sáez es la responsable de la tienda D´nsueño —una de las empresas vinculadas a la Federación Abulense de Comercio de CEOE Ávila—, dedicada a los vestidos de novia principalmente, pero también para invitadas, madrinas, vestidos de comunión y complementos. Y es que “una tienda de vestidos de novia es mucho más que eso, porque ofrecemos también vestuario y complementos de fiesta, que engloba un concepto mucho más amplio que las celebraciones religiosas, ya que incluye bodas civiles, galas, cenas y variados eventos sociales donde las personas nos arreglamos más”. Eventos que a día de hoy y desde hace un año son prácticamente inviables, dada la situación actual.

 

Susana recuerda cómo hace un año, los días previos al cierre del país, “trabajábamos como si nada. Y de golpe, cerramos. Comenzó a sonar el teléfono, comenzaron a cancelarse citas. Cerramos con el sentimiento de que en quince días volvíamos a abrir, desconociendo la magnitud de lo que sucedía. Además, es que nos encontrábamos en plena campaña, todo el mundo había comenzado ya a ojear los trajes de invitada, madrina, y empezábamos a hacer las primeras pruebas de novias”.

 

Asegura también que todo quedó pendiente, eso sí, y en vez de cancelaciones lo que hubo fue aplazamientos.  “Pero cada vez todo fue a peor”, cuenta, hasta que en mayo abrimos de nuevo con todas las medidas de seguridad posibles, lo que supuso un gran desembolso en “mascarillas, guantes, geles, una máquina para limpiar el aire y por supuesto para desinfectar la ropa”, explica.

 

Cita con sus clientas

 

En cualquier caso, asegura, siempre vivió con ilusión y ganas multiplicadas cada cita con sus clientas, ya que “creía importante apoyarlas en un momento difícil para ellas, ante una situación que rompía quizás la boda imaginada”.

 

El nuevo comienzo “fue muy lento, cada día nos cambiaban los métodos de boda y muchos, la mayoría, decidieron aplazarla a 2021, lo que supuso para nosotros una gran pérdida. Sí que se celebraron las comuniones, pero con muy mala organización, rápidas y reducidas a pocos fines de semana”. Pero “con trabajo y constancia hicimos todos los arreglos haciendo malabares”.

 

Ahora, la perspectiva tampoco está clara. “El pasado año no terminó bien y ha comenzado mal 2021, la mano ancha ha traído muy malas consecuencias y esperamos a que el Gobierno nos eche una mano que no llega. Los autónomos y empresarios estamos ahogados. Nosotros personalmente somos un sector muy muy dañado, las ventas han caído a niveles impresionantes, más de un 80%, ya que han sido aplazados y cancelados cientos de eventos”, explica.

 

“Pedimos ayudas a todas las administraciones, ya que es imposible hacer frente a tantos pagos con apenas ingresos. Nuestro nivel de inversión es enorme y no hemos tenido salida de ningún tipo. Es un sector especial al no ofrecer productos de primera necesidad", añade Sáez, tras indicar que "además, vamos a la par que la hostelería, sin ellos nuestros eventos no se realizan. Las ayudas son escasas por no decir nulas, o sus condiciones invitan a no solicitarlas porque sales perdiendo”.