"Reconversión de Nissan en Ávila: a la expectativa y con cautela"

Confae valora la noticia de Nissan de convertirse en 2020 en planta de fabricación de recambios.

Reconociendo los esfuerzos que altos responsables de NISSAN están haciendo para buscar una solución estable, a medio y largo plazo, para la fábrica de Nissan Ávila, nos produce cuando menos desasosiego que se dejen de fabricar camiones ligeros cuando ésta es no solo la principal actividad de la fábrica en los últimos 61 años, sino que además la configuración y la naturaleza de la planta de Ávila deberían tener un peso apreciable la hora de determinar donde se van a seguir fabricando estos vehículos, u otros similares, a partir de 2019.

 

Y es que, desde un punto de vista empresarial, la estructura productiva de la empresa, aunque precisara como en tantos casos de procesos de adaptación y modernización, es un activo de tal envergadura que desde el tejido empresarial abulense habíamos abrigado la esperanza de que la fábrica siguiera produciendo vehículos competitivos y adaptados a la legislación europea, en tanto que simultáneamente la compañía, de la mano de la Junta y de sus planes de reindustrialización, podría haber apostado por Ávila sumando a la producción de vehículos la de centro de recambios, poniendo los cimientos de un clúster fabril de automoción incardinado, por qué no, en el polo industrial de Renault de Castilla y León, ya consolidado fuertemente en Valladolid y Palencia.

 

No podemos olvidarnos tampoco, de ningún modo, de las incertidumbres de futuro que se avecinan con esta transformación para las empresas y los trabajadores, cifrados en más de 300, que proveen y asisten a la fábrica de Nissan de Ávila en su condición de empresas auxiliares ubicadas en la provincia de Ávila, haciéndonos preguntas básicas, pero fundamentales para los afectados, como…

 

¿Una fábrica de recambios genera la misma actividad económica indirecta e inducida que una fábrica de vehículos?
De no ser así, ¿No estaríamos ante una nueva deslocalización de pequeñas industrias vinculadas a NISSAN Ávila, que desaparecerían de nuestro frágil mapa industrial para migrar o emigrar a una nueva planta de fabricación de camiones ligeros, que ya no estaría en nuestra provincia?
A resultas de ello, ¿Estaríamos ante un nuevo escenario de cierre de empresas proveedoras y auxiliares, y ante un nuevo pico de desempleados a sumar a las altas tasas de parados que ya “lideramos”?

 

Desde nuestro reconocimiento a los esfuerzos de la compañía multinacional por seguir presente en la sociedad económica y laboral abulense, y sin obviar las exigencias de la competitividad internacional, nos atrevemos a pedir un esfuerzo añadido a la alianza Renault-Nissan en España, para que aproveche las potencialidades y los activos de Ávila en ese nuevo redimensionamiento de la empresa, implementando fábrica de vehículos y fábrica de piezas; y emplazamos a las administraciones, esencialmente a la regional y local, para que profundicen en esa hipótesis y, en tanto sea posible, se comprometan en la solución más ambiciosa para una provincia que, como la nuestra, está más de cuatro puntos por debajo de la media regional en lo que se refiere a implantación industrial.