Reconciliadas con la Copa

Avenida se impone, tras un partido perfecto ante un Ros al que nunca dejaron hacer su juego

PerfumerĂ­as Avenida lo ha vuelto a hacer.

Este equipo, a priori inferior a Ros Casares, terminĂł doblegando al equipo valenciano por ganas, garra, ilusiĂłn, un fĂ­sico privilegiado y una tĂĄctica impecable.

AdemĂĄs, las charras lograron reconciliarse con la Copa despuĂŠs de unos aĂąos en los no habĂ­an logrado dar lo mĂĄximo en su competiciĂłn talismĂĄn.

El partido comenzĂł muy nervioso y tenso, casi histĂŠrico, con ambos equipos rozando el lĂ­mite en defensa y sin demasiado acierto en ataque, sobre todo en el tiro exterior (de hecho, en toda la primera parte solo anotaron un triple entre los dos equipos).

De inicio, Avenida sumĂł un 0-4 con Erika y FernĂĄndez como protagonistas, que no les sirviĂł de mucho, ya que Ros Casares sumĂł un 7-0 a continuaciĂłn. Lo que parecĂ­a el principio de un despegue inicial no fue tanto al final, ya que la defensa de Avenida subiĂł de nivel para parar a su rival.

La lucha bajo el aro era espectacular, con Erika y Sancho dĂĄndolo todo en su lucha personal hasta que, incluso, fueron alertadas por el colegiado.

Por parte valenciana, increĂ­blemente Maya Moore volviĂł a sumar 13 de los 15 puntos logrados por Ros en el primer parcial.

En el segundo cuarto, la intensidad en ambos lados de la canasta siguiĂł subiendo aunque pareciera increĂ­ble.

La capacidad reboteadora de Erika siguiĂł sumando en ambas canastas, desquiciando a Wauters, Lyttle o Jackson (Yacoubou no pudo jugar de nuevo como en la semifinal).

Pero fue en el segundo cuarto cuando Avenida apretĂł aĂşn mĂĄs con un 8-16 de parcial, que les hizo comenzar a alejarse en el marcador, a lo que Ros ya no pudo dar la vuelta.

ÂżClaves? Muchas, pero sobre todo una Erika inmensa, unas bases que se sacrificaron por el equipo en defensa -increĂ­ble Antoja-, y un fĂ­sico espectacular de todo el equipo fueron las bases del triunfo.

Enfrente, un Ros que se vio sin opciones mĂĄs que la de pasĂĄrsela a Moore, que ademĂĄs se fue diluyendo en el tiempo. En defensa, las valencianas tambiĂŠn bajaron los brazos y no fueron capaces de estar a la altura en ataque, con porcentajes pĂŠsimos (el 4/18 en triples fue definitivo). De hecho, las jugadoras que jugaron como locales sumaron hasta 19 pĂŠrdidas en el choque.

Conseguir que el equipo valenciano no corrierra, dominar el rebote y meterla en el momento acertado, terminĂł de desquiciar al subcampeĂłn.