Rajoy no tocará la subida de 0,25% de las pensiones ni la jubilación a los 67 años

Mariano Rajoy, presidente del Gobierno

Rajoy no dará "marcha atrás a ninguna reforma" de pensiones y pide "un nuevo impulso" al Pacto de Toledo.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha defendido este miércoles en el Pleno del Congreso que no piensa "dar marcha atrás en ninguna reforma de pensiones realizada durante la crisis económica, ni la de 2011 con el PSOE, ni la de 2013 bajo su Gobierno, si bien considera necesario dar "un nuevo impulso" al Pacto de Toledo.

 

La reforma de 2011 retrasó hasta los 67 años la edad de jubilación y la de 2013 cambió la revalorización de las pensiones, vinculada hasta entonces a la inflación, por una fórmula que tenía en cuenta la previsión de ingresos y gastos, y que desde entonces ha limitado las subidas a su resultado suelo, un 0,25%, además de introducir un cambio en el cómputo de la pensión inicial, conocido como factor de sostenibilidad, que entrará en vigor en 2019.

 

Durante su comparecencia para dar explicaciones sobre el presente y el futuro del sistema público de pensiones, Rajoy ha señalado que para preservar el actual sistema es necesario un "mínimo consenso a la hora de poner en marcha reformas imprescindibles" para enfrentar los "cambios constantes" y crear "más y mejor empleo".

 

"El Pacto de Toledo hoy necesita un nuevo impulso, pero no una rectificación. Su importancia y revitalización está precisamente en no volver a empezar de cero", ha dicho el jefe del Ejecutivo, que ha propuesto "avanzar sobre lo construido y no dar marcha atrás en ninguna de las reformas de los últimos años".

 

 

DICE QUE "LOS RECURSOS SON LIMITADOS", PERO ES OPTIMISTA

 

"España es un país solidario y justo. Lo es con todos y va a seguir siéndolo", ha asegurado Rajoy, que ha dicho que esta solidaridad "debe tener siempre presente que los recursos son limitados y que es socialmente más justo lo que económicamente es más eficiente".

 

En todo caso, Rajoy ha dicho que existen "motivos para ser razonablemente optimistas", pues cree posible un saneamiento del sistema "si no se revierten" las reformas aprobadas en los últimos años. "Si se mantiene una buena política económica que impulse la creación de más y mejor empleo y no se revierten las decisiones tomadas recuperaremos el equilibrio del sistema", ha dicho.

 

Como ejemplo, ha defendido que los ingresos por cotizaciones aumentaron en 2017 por encima del gasto en pensiones, por primera vez desde 2008, y que esto "ha sido posible gracias a la política económica" de "consolidación fiscal y reformas estructurales".

 

Por último, Rajoy ha pedido no "volver a las políticas erróneas, las que generan desempleo" y caer en "la política partidaria". "Lo que puede amenazar la tranquilidad de los pensionistas es que caigamos en la tentación de incluir las pensiones en el terreno de la pelea partidaria". "Estos son los dos únicos peligros: el paro y la demagogia", ha subrayado.