¿Por qué son las vacaciones buenas para la salud?

Con la llegada de septiembre vuelven las rutinas, los horarios, el trabajo y el estrés, pero es buen momento para incidir en los efectos beneficiosos que las vacaciones tienen sobre la salud.    

Agosto es el mes de las vacaciones estivales por excelencia pero cada vez más personas se reservan para ello el mes de septiembre. En cualquier caso, anualmente, millones de personas disfrutan de unos días de descanso que pueden llegar a alcanzar el mes completo. Con la llegada de septiembre vuelven las rutinas, los horarios, el trabajo y el estrés, pero es buen momento para incidir en los efectos beneciosos que las vacaciones tienen sobre la salud.    

 

Según el secretario del Grupo de Trabajo de Actividades Preventivas y Salud Pública de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), el doctor Jesús María Iturralde Iriso, "está demostrado que las vacaciones tienen un efecto benecioso en nuestra salud", explica en una entrevista con Infosalus.    

 

El experto destaca que los benecios se dan, "fundamentalmente en la esfera mental". El doctor Iturralde se centra, sobre todo, en "el benecio que conlleva a nivel de estrés y de las patologías psicofísicas que nos puede acarrear este".    

 

El estrés está presente en mayor o menor grado en la vida de casi todas las personas, pero ir de vacaciones puede disminuirlo. La razón hay que buscarla en el hecho de que los horarios se relajan o desaparecen, no hay tareas y tampoco que rendir cuentas ante nadie.

 

"El no estar con un horario que cumplir y unos objetivos que lograr o un jefe al que satisfacer nos genera menos respuesta hormonal que es una de las causantes del estrés", especica el doctor Iturralde, que añade que "este exceso hormonal produce respuesta del organismo, como un aumento de la tensión arterial, cefalea o nerviosismo".    

 

Así, "lo que realmente nos generan las vacaciones es una disminución del estrés que hemos mantenido durante el año y dejarlo bajo mínimos", insiste el experto. Con la vuelta al trabajo, el estrés reaparecerá. "Durante el período laboral ya irá aumentando", confirma el doctor Iturralde.    

 

Por lo tanto, a juicio del experto de SEMERGEN, "es importante por ello desconectar en el período vacacional de la actividad laboral". No hacerlo puede acarrear la no disminución del estrés en cuestión y, por lo tanto, los efectos beneciosos de las vacaciones se diluyen. "Si no lo hacemos no van a ser posibles una disminución del estrés y el efecto benecioso de las vacaciones", apunta el doctor Iturralde.

 

La otra cara de la moneda, no ir de vacaciones, tiene efectos negativos en este sentido. "El no poder desconectar de esta situación estresante mantenida nos produce alteraciones de cambios de humor, nerviosismo...", indica el experto, lo que en última instancia "conlleva en muchos casos una disminución de nuestro rendimiento laboral y alteraciones en nuestra vida personal", alerta el doctor Iturralde.

 

¿Y A NIVEL FÍSICO?    

 

En referencia a los posibles benecios de las vacaciones a nivel físico, el experto de SEMERGEN expone que "en el período vacacional, nuestra vida ya no se mide por el horario estricto del trabajo", lo que implica que "disponemos de tiempo para poder realizar actividades físicas que durante el período laboral no disponemos".    

 

Por otra parte, "también debemos tener en cuenta esos viajes culturales que a veces en vacaciones realizamos y que en muchos casos nos suponen realizar andando mucha distancia, contemplando monumentos o viendo paisajes", continúa el doctor Iturralde.    

 

No obstante, el experto también contempla que "en otras vacaciones se puede mirar la vida desde la hamaca, por lo que la realización de ejercicio se puede resumir en un par de viajes al chiringuito para pedir una bebida". Por lo tanto, según el doctor Iturralde, "probablemente lo benecioso de las vacaciones no se centra en el aumento de la realización de ejercicio físico".

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