Por qué no vimos el coronavirus (y otros 320.000 virus): "Miramos el mar a través de el ojo de una aguja"

Científicos explican por qué los nuevos virus son tan difíciles de identificar: son miles, solo se estudia una pequeña parte y solo se vigilan un estrechho espectro de ellos.

Un equipo de investigación ruso ha publicado en la revista científica 'Virusesun' una revisión de los problemas relacionados con la identificación y el estudio de los virus emergentes, como el conocido coronavirus. "Existen, según diversas estimaciones estadísticas, más de 320.000 virus diversos que infectan a los mamíferos. Pero hasta la fecha, menos del 1 por ciento de esta vasta multitud ha sido estudiada", explica Kamil Khafizov, uno de los autores del trabajo.

 

La mayoría de los virus, incluyendo los que causan enfermedades respiratorias, digestivas y otras en los humanos, permanecen sin investigar y, por lo tanto, casi indetectables. La razón detrás de esto es el estrecho espectro de virus que los modernos sistemas de prueba están diseñados para atacar.

 

"Metafóricamente, estamos intentando mirar un vasto mar de amenazas a través del ojo de una aguja", explican los autores. Entre otras cosas, exploran las deficiencias del método de reacción en cadena de la polimerasa. Esta técnica esencial para las pruebas moleculares de microorganismos no logra identificar los virus mal explorados, lo que constituye uno de los problemas clave de la virología moderna.

 

Sin embargo, indican que hay nuevos métodos que pueden resolver potencialmente los problemas de detección e identificación de nuevos microorganismos, y en el presente examen se exploran estos enfoques. Los autores consideran que la secuenciación de la próxima generación (NGS) es la más prometedora. Conocida también como secuenciación de alto rendimiento, permite el análisis de múltiples moléculas de ADN en paralelo, ya sea un conjunto de muestras, diferentes regiones del mismo genoma o ambos.

 

Khafizov ha destacado que la pandemia de coronavirus ha demostrado la importancia de los métodos de NGS para identificar nuevos patógenos en muestras clínicas y estudiar los mecanismos moleculares de transmisión del virus de los animales a los seres humanos. La tecnología puede ser certificada para su uso en la atención de la salud en el futuro inmediato.