Por Ávila pedirá en el Pleno provincial que impulse la declaración como BIC del castro de La Mesa de Miranda y la necrópolis de La Osera
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Por Ávila pedirá en el Pleno provincial que impulse la declaración como BIC del castro de La Mesa de Miranda y la necrópolis de La Osera

El portavoz del Grupo Provincial Por Ávila, Alberto Encinar y alcalde de Chamartín y el diputado provincial de Por Ávila, Ángel Jiménez.

En la actualidad, el castro de La Mesa de Miranda y la necrópolis de La Osera constituyen los dos únicos expedientes incoados y sin resolver de bienes de interés cultural en la categoría de ‘zona arqueológica’ en la provincia de Ávila.

El Grupo Provincial Por Ávila solicitará en el pleno del mes de marzo que la Diputación inste a la Junta a impulsar la declaración de Bien de Interés Cultural en la categoría de ‘Zona Arqueológica’ para el castro de La Mesa de Miranda, así como para la necrópolis de La Osera, en Chamartín.

 

El portavoz del Grupo Provincial Por Ávila, Alberto Encinar, ha explicado que “hace 40 años que se incoaron estos dos expedientes y se mencionaba la urgencia de la tramitación”. Además, en la actualidad, el castro de La Mesa de Miranda y la necrópolis de La Osera constituyen los dos únicos expedientes incoados y sin resolver de bienes de interés cultural en la categoría de ‘zona arqueológica’ en la provincia de Ávila.

 

Por la significancia histórica y el valor arqueológico de esta zona, ubicada en el término municipal de Chamartín, el Grupo Provincial Por Ávila solicitará al Pleno el próximo lunes que la Diputación de Ávila inste a la Junta de Castilla y León a impulsar este expediente para que, por fin, ambas zonas arqueológicas sean declaradas BIC.

 

El alcalde de Chamartín –y diputado provincial de Por Ávila-, Ángel Jiménez, ha recalcado la importancia de que se tramite cuanto antes este expediente. “El castro de La Mesa de Miranda y la necrópolis de La Osera es mucho más que patrimonio arqueológico para este pueblo y para toda la Sierra de Ávila”, ha explicado. “Es parte de nuestras raíces, y por eso merece que este reconocimiento llegue a buen fin”.

 

“Con la declaración de BIC se convertiría en el reclamo turístico más destacado de la Sierra de Ávila”. Además de recalcar la “enorme riqueza arqueológica” de esta zona, a través de otros yacimientos, Ángel Jiménez ha explicado que “cada granito de arena cuenta para activar el desarrollo y el crecimiento económico, turístico y cultural de nuestros pueblos”.

 

Según se explica en la moción presentada por Por Ávila, los mencionados fueron “los dos primeros expedientes abiertos, en Ávila, a su declaración como Bien de Interés Cultural. De hecho, fue el 24 de noviembre de 1980 cuando se incoaron ambos expedientes, cuya publicación en el Boletín Oficial del Estado tuvo lugar el 26 de enero de 1981.

 

Asimismo se expone que en dicha resolución, y por parte de la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas, se acordaba “tener por incoado en trámite de urgencia el expediente de declaración de monumento histórico-artístico y arqueológico, de carácter nacional” a favor de un serie de lugares entre los que, en Ávila, se señalaban la “Necrópolis de La Osera” y el “Castro de la Mesa de Miranda”.

 

Se trata, pues, de un expediente sin resolver “en lo que parece ser una anomalía en un proceso que comenzó antes de promulgarse la legislación correspondiente”. En este caso, la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, y la Ley 11/2006, de 26 de octubre, del Patrimonio de la Comunidad de Castilla y León.

 

Según se recoge en la ficha del Inventario de Bienes del Patrimonio Cultural de Castilla y León, el castro está datado en la Segunda Edad del Hierro (a partir del 500 a.C.) y estuvo poblado hasta bien avanzado el siglo III a.C., abandonándose con la conquista romana del territorio.