PISA y sus lecciones para la educación de la Comunidad

Las notas de los alumnos de quince años pierden 'fuelle': toca analizar lo ocurrido con la tranquilidad de que Castilla y León sigue teniendo el aval de las pruebas más prestigiosas.

Salió PISA. El prestigioso informe, elaborador por la OCDE, pone a cada cual en su sitio en materia de educación y en ese 'quién es quién' de las aulas del mundo desarrollado Castilla y León ha salido históricamente muy bien parada. Lo ha vuelto a hacer, pero con algunos matices que invitan a pensar que, como en la vida, no todo se puede dar por aprendido.

 

Hace tres años, el examen encumbró a la educación regional como la mejor de España y, si hubiera sido un país, la séptima del mundo: la puntuación de los alumnos de la Comunidad fue superior a la de los de Países Bajos, Alemania y Suiza, y al nivel de Corea del Sur. Un sobresaliente sin paliativos. Castilla y León ha ejercido su reinado como modelo de lo que debe ser un modelo educativo de éxito y, además, respaldado por los resultados del examen más prestigioso del mundo desarrollado.

 

Tres años después, los resultados conocidos esta semana siguen siendo positivos, pero la comunidad ha perdido su posición de primacía. Ya no es la mejor valorada de España y ha perdido puestos en la competición de 'si Castilla y León fuera un país...'. ¿Se puede decir que es un fracaso? No, en absoluto. Los alumnos de quince años, que son los que hacen el examen, han vuelto a lograr resultados mucho mejores que los de la mayoría del país gracias a la formación que reciben. Siguen estando por encima de la media de toda la OCDE y de la nacional; si fuéramos un país, tendríamos el nivel de Alemania en matemáticas y el de EEUU en ciencias. La comunidad mantiene intacto su estatus de 'país' de primera línea educativa, pero las notas obtenidas por nuestros alumnos han perdido 'fuelle' y se alejan de las mejores del mundo. Son solo unos pocos puntos, pero conviene no bajar la guardia.

 

El 'bajón' de notas no es un fenómeno exclusivamente de la comunidad. Con las puntuaciones de hace tres años hubiera mantenido su estatus de campeón nacional este 2019, y de largo, pero los alumnos de quince años han estado menos 'finos' en todo el mundo: solo siete de los 79 países que participan han mejorado sus resultados. La media de España también ha bajado, se estanca en matemáticas y toca fondo en ciencias con su peor nota; y de la prueba de lectura no hablamos, porque hay serias dudas sobre su validez porque la propia OCDE sospecha de 'trampas'. Veremos a qué comunidades salpica.

 

Así que a Castilla y León se le ha dado peor que hace tres años, pero sigue sin bajarse del podio. Desde 2003 se ha puesto en primera línea bajo la referencia y guía del resultado de PISA como garante del acierto en la planificación educativa. Así que toca revisar lo ocurrido para detectar posibles errores, pero con la tranquilidad de que Castilla y León sigue teniendo el aval de las pruebas más prestigiosas.